El presidente de Rusia, Vladímir Putin, al ofrecer una recepción con
motivo del 70 aniversario de la Batalla de Stalingrado, previno
contra tergiversar el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial y
borrar el recuerdo de la hazaña de los combatientes soviéticos.
"Nuestro deber consiste en hacer lo máximo para que la verdad y
el recuerdo de la Batalla de Stalingrado no queden opacados nunca.
Debemos oponer una decidida resistencia a los intentos de
tergiversar los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, de
interpretarlos según coyuntura política, de borrar descaradamente la
proeza de quienes liberaron el mundo", declaró.
El presidente dijo que la verdad consiste en que fueron los jefes
militares y los soldados soviéticos quienes garantizaron la victoria
en esta batalla sin precedentes. "El mundo entero quedó pasmado con
su valentía y firmeza. Hay que ser muy cínicos para "olvidar" su
sacrificio. ¡No lo permitiremos nunca!", recalcó.
Putin recordó que la Batalla de Stalingrado constituyó un punto
de inflexión en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, en el
destino de muchos Estados y millones de personas y permitió la
derrota del nazismo alemán.
Al Kremlin fueron invitadas 300 personas, incluidos más de 200
veteranos de la Segunda Guerra Mundial.