Los representantes del Gobierno de Juan Manuel Santos y los
delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), iniciaron este jueves un
nuevo ciclo de conversaciones de paz en medio de tensiones
provenientes del conflicto político, social y militar que sufre ese
país.
La supuesta retención de dos miembros de la Policía por parte de
la guerrilla subió de tono las usualmente comedidas declaraciones de
la delegación gubernamental, que rechazó cualquier tipo de
"secuestro" como medida de presión.
"El propósito es obligar al Gobierno a un cese bilateral del
fuego. Eso no va a ocurrir, solo habrá cese el día que se firme un
acuerdo para terminar el conflicto", afirmó el exvicepresidente y
líder de los enviados del presidente Santos, Humberto de la Calle,
en declaraciones difundidas por el equipo de prensa que lo acompaña.
El pasado 20 de enero terminó la tregua unilateral ofensiva
decretada por la guerrilla, que insiste en su llamado a una tregua
compartida o, en su lugar, la regularización y humanización de la
guerra.
El jefe de la delegación de las FARC-EP, comandante Iván Márquez,
aseguró que "no vamos a discutir con la delegación gubernamental en
la mesa asuntos de la confrontación, tal como ha sido convenido" en
el Acuerdo General de La Habana.
Tras su arribo al capitalino Palacio de Convenciones —sede
principal de los diálogos—, Márquez aclaró que Colombia vive una
confrontación entre fuerzas beligerantes, y los capturados en
combate son "prisioneros de guerra", no secuestrados.
Un comunicado de la delegación guerrillera apuntó este miércoles
que "las FARC-EP han sentado un compromiso en cuanto a no realizar
más retenciones de carácter económico".
Además, el comandante guerrillero precisó que no tienen un
reporte oficial sobre la retención de los dos policías y desconocen
si la acción la llevó a cabo o no su organización.
Ambas partes, sin embargo, coincidieron en que continuarán
adelantando el actual proceso de paz, que tiene a Cuba y Noruega
como garantes, y a Venezuela y Chile de acompañantes.