MOSCÚ.—
El Comité de Investigación de Rusia inició un proceso judicial
contra un ciudadano estadounidense por agresiones sexuales a un niño
ruso de seis años que adoptó en 2009, notificó el representante del
organismo, Vladimir Markin.
Por encomienda del presidente del comité, la dirección principal
de investigaciones llevó a cabo indagaciones sobre el caso y se
inició un expediente judicial en relación con Shed Taylor por actos
de violencia sexual, cometidos contra el menor Maxim Babaev, expuso
Markin.
Babaev fue adoptado por el matrimonio Taylor en marzo de 2009, y
según los documentos recopilados, desde esa fecha y hasta 2011 el
padre adoptivo cometió una serie de abusos, que solo salieron a la
luz en 2012.
Una corte de Florida lo condenó a cinco años de libertad
condicional, en tanto su esposa Christy recibió una sanción de un
año, relató Markin.
El funcionario puntualizó, sin embargo, que a la pareja no se le
presentaron cargos por agresión sexual sistemática al menor, y
tampoco se investigaron los hechos por los organismos
correspondientes de ese país.
Markin agregó que el comité prosigue las investigaciones y
enviará en breve a los órganos competentes de Estados Unidos una
petición de apoyo legal.
La cancillería rusa a través de su representación diplomática en
Estados Unidos reclamó en septiembre a la justicia norteamericana
información sobre el caso Babaev, sin obtener pormenores de la
situación.
En diciembre, el consulado realizó nuevas indagaciones acerca de
este hecho de maltrato infantil, y solicitó un encuentro con el
menor, pero sin resultados.
De acuerdo con fuentes oficiales, desde 1996, la cifra de niños
rusos muertos a manos de sus padres adoptivos asciende a 19. El 28
de diciembre de 2012, el representante del Comité de Investigación
informó que están en marcha nueve procesos por daños a la salud y a
la vida de 12 menores, acogidos por ciudadanos estadounidenses.
Este 1 de enero entró en vigor la prohibición por Rusia de las
adopciones a estadounidenses, luego de anular el convenio bilateral,
suscrito en julio de 2011, conforme a la ley Dima Yakovlev, suscrita
por el presidente Vladimir Putin.