BRASILIA,
28 de enero.— Brasil comenzó este lunes a enterrar a los primeros
muertos del fatal incendio en una discoteca en Rio Grande do Sul, y
arrestó a cuatro presuntos responsables. Un último reporte oficial
señala que los fallecidos fueron 231, dos menos que los que se
informaron anoche. El incendio dejó también 116 heridos.
AFP informa que la policía anunció el arresto de los dos dueños
de la discoteca Kiss de Santa María, de un músico y de otro
integrante de la banda musical que lanzó fuegos de artificio en el
escenario, lo cual según los bomberos provocó el accidente. Añade
Russia Today que la banda podría ser acusada de homicidio
imprudente.
Varios sobrevivientes denunciaron que agentes de seguridad
bloquearon su salida cuando empezó el incendio para que pagaran su
entrada, y que al menos un extintor de fuego no funcionaba. La
discoteca tenía vencido el permiso para operar desde agosto y
carecía de salidas de emergencia.
El secretario general de la Federación Internacional de Fútbol
(FIFA), Jerome Valcke, afirmó que la seguridad para el Mundial, que
se celebrará en Brasil el año próximo, está garantizada.
Por su parte, Carlos Villanova, director de Comunicaciones del
Comité Olímpico de Rio-2016, dijo a AFP que "lo que pasó podría
suceder en cualquier lugar del mundo, pero no tiene nada que ver con
la capacidad de Brasil de organizar eventos masivos", y puso como
ejemplos el Carnaval y la fiesta de fin de año en Copacabana.
En tanto, desde Argentina partió un cargamento de piel y membrana
amniótica para asistir a los heridos que sufrieron graves
quemaduras, reporta Telam.
De los 79 heridos de gravedad que permanecen hospitalizados, el
80 % sufrió una intoxicación al inhalar humo del incendio, y el
resto presentan quemaduras muy graves, detalló el ministro de Salud
brasileño, Alexandre Padilha, según EFE.