Dos
décadas después de que Casa de las Américas convocara, por primera
vez, con carácter extraordinario un premio para las literaturas
indígenas, el tema retorna con nuevos bríos a su concurso literario.
Coincidiendo con el centenario del político e intelectual
guatemalteco Manuel Galich, principal promotor de estos estudios en
la institución, la edición 54 del certamen literario de Casa convocó
a un Premio Extraordinario destinado a estudiosos, indígenas o no,
que presenten un libro inédito escrito en lengua española.
Tres notables estudiosos, entre ellos el profesor e investigador
guatemalteco Emilio del Valle, tendrán en sus manos la decisión de
dirimir el ganador entre unas 40 obras.
En entrevista exclusiva a Prensa Latina, el especialista calificó
este galardón como una gran oportunidad de visibilidad y autoridad
para los conocimientos indígenas y los pueblos originarios, víctimas
de la colonización.
Acotó que desde los años 50 del pasado siglo, la literatura
indígena ha emergido con mucha fuerza, aunque su ascenso depende del
contexto de cada país.
Sobre este particular, resaltó el papel de Bolivia, nación
pionera a la hora de darle más visibilidad a esa literatura, labor a
la que también se unen instituciones como Casa de las Américas, la
cual ha permitido su conocimiento en el mundo.
En el caso particular de Guatemala, luego de la firma de los
Acuerdos de Paz hay mayor apoyo de las entidades extranjeras,
interesadas en saber qué dicen nuestros autores tras la amarga
experiencia de la guerra, de ahí que se observe un florecimiento,
indicó Del Valle.
Durante su diálogo con Prensa Latina, el académico se refirió a
cómo los medios de prensa tergiversan muchos mitos e información de
la cultura indígena, tal y como sucedió recientemente con el cambio
de la era maya.
Ellos no pronosticaron el fin del mundo, sino una nueva
oportunidad de interactuar el hombre con los suyos y con la madre
Tierra, precisó.
Al referirse a sus proyectos personales expresó que actualmente
trabaja en un libro que recoge la visión y la interpretación de 10
autores mayas sobre el genocidio que vivió Guatemala, a través de la
poesía. El texto, indicó, se enmarca desde 1960 hasta el presente.