TOKIO.—
Representantes municipales de la prefectura japonesa de Okinawa
acordaron demandar del primer ministro Shinzo Abe una postura más
exigente contra las Fuerzas Armadas de Estados Unidos acantonadas en
esa isla.
Los funcionarios convinieron este lunes enviar una carta a Abe
para reclamar la eliminación de los vuelos de los aviones
norteamericanos Osprey sobre cielo japonés y el cierre inmediato de
la base aérea de Futenma, perteneciente a los infantes de Marina.
A finales del año pasado, la Asamblea Municipal de Naha,
prefectura de Okinawa, adoptó por unanimidad una resolución para
condenar a los marinos extranjeros que han cometido delitos contra
ciudadanos japoneses.
Uno de los episodios más recientes de esa naturaleza ocurrió el
18 de noviembre último cuando un militar norteamericano en estado de
ebriedad entró a la fuerza en un domicilio y golpeó al inquilino, un
estudiante de secundaria básica.
Durante una sesión extraordinaria, los diputados refrendaron un
comunicado para alertar que la ira de los pobladores ante esos
hechos pudiera originar protestas generalizadas contra la presencia
de los marines en Okinawa.
En esa meridional prefectura se concentra 70 por ciento de las
fuerzas estadounidenses en Japón, cuyo gobierno asumió en 1972 la
conducción política del territorio hasta ese año en manos de la Casa
Blanca.
Los ciudadanos también rechazan los vuelos de los aviones Osprey,
dislocados en la referida zona, con motivo de los fallos
operacionales de tales aeronaves como resultado de los cuales han
ocurrido tres accidentes mortales en vuelos de entrenamiento por el
espacio japonés.