YAKARTA.—
Una corte indonesa sentenció con pena de muerte a la ciudadana
británica Lindsay Sandiford por introducir 4,8 kilogramos de cocaína
en la isla turística de Bali.
El tribunal sancionó la máxima condena, pese a la solicitud de 15
años de prisión formulada por la fiscalía que tomó en cuenta los 56
años de edad de la acusada.
Según el magistrado Amser Simanjuntak, presidente de la corte en
el distrito de Denpasar, Sandiford no admitió su culpabilidad y no
se consideraron atenuantes.
El tribunal condenó, por hechos relacionados, a otros tres
ciudadanos con penas que oscilan de uno a cinco años. Un cuarto
británico aún espera por la decisión de los magistrados.