BAMAKO, 21 de enero.— El Ejecutivo maliense prolongó el estado de
emergencia nacional decretado hace diez días durante tres meses,
debido a la situación de inseguridad que vive el país, cuya parte
septentrional está controlada por grupos antigubernamentales desde
el pasado marzo.
La decisión, anunciada hoy a través de un comunicado, fue tomada
en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, reporta EFE.
En tanto, tropas francesas y malienses recuperaron este lunes el
control de las ciudades de Diabali y Douentza, que habían caído en
manos de los islamistas que controlan el norte de Mali.
Mientras los cazas Mirage y Rafale franceses continúan
bombardeando regiones aledañas a la ciudad de Tombuctú, donde se
sospecha que los islamistas tengan instalado su cuartel general.
La intervención francesa en Mali, que ya cuenta con 2 150
militares, alimenta el temor de "un nuevo Afganistán" que perdure en
el Sahel. Esta nueva guerra en África "llevará años, incluso
decenios", estimó el primer ministro británico, David Cameron, al
anunciar que en breve podría aumentar su apoyo a las fuerzas galas
mediante medios bélicos y servicios de inteligencia, cita AFP.