NACIONES UNIDAS, 21 de enero.— Cuba rechazó hoy en el Consejo de
Seguridad que la llamada protección de civiles sea utilizada para
promover un cambio de régimen, una intervención militar o cualquier
otra acción contraria a la Carta de las Naciones Unidas.
La responsabilidad primaria en esa materia descansa en los
Estados, apuntó el representante permanente alterno de Cuba ante la
ONU, Oscar León, al intervenir en una sesión de ese órgano sobre el
trabajo de las operaciones de mantenimiento de la paz.
El diplomático consideró que toda estrategia de consolidación de
la paz debe basarse en la experiencia nacional y planificarse de
manera integral, coherente e integrada.
De esa forma se podrá responder a las necesidades del país de
conformidad con el principio de control nacional y las prioridades
establecidas por sus autoridades, precisó.
"El establecimiento de nuevas y más complejas operaciones de
mantenimiento de la paz no puede ser un sustituto de la atención y
solución a las causas profundas de los conflictos", puntualizó.
El diplomático cubano expresó que esas acciones "no pueden ser un
fin en sí mismas, sino una medida temporal para crear un marco de
seguridad que permita aplicar una estrategia a largo plazo hacia el
desarrollo económico y social sostenible".
Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de respetar los propósitos
y principios de la Carta de la ONU, en particular el respeto a la
soberanía, la integridad territorial, la independencia política de
los Estados y la no intervención en sus asuntos internos. (PL)