El gobierno mexicano anunció este lunes una Cruzada Nacional
contra el Hambre con el objetivo de atender a 7.4 millones de
mexicanos que viven en condiciones precarias.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, fue el encargado de
hacer el anuncio en un acto en el estado de Chiapas (sureste), uno
de los más marginados, acompañado por la secretaria de Desarrollo
Social (Sedesol), Rosario Robles, y algunos gobernadores.
"Esta cruzada, y hay que decirlo de manera subrayada, no es una
medida asistencialista, no se trata solo de repartir alimentos entre
quienes carecen de ellos", advirtió Peña, quien reconoció
previamente que uno de cada cuatro mexicanos "enfrenta algún tipo de
carencia alimentaria".
"Es una estrategia integral, de inclusión y bienestar social, es
un cambio estructural en materia de combate a la pobreza", añadió.
La "Cruzada Nacional contra el Hambre" se trata de un programa
cuyo objetivo principal es eliminar la desnutrición infantil aguda y
la falta de alimentos. La titular de la Sedesol, Rosario Robles,
precisó que buscan llegar a un nivel de "cero hambre", mejorar la
talla de los niños pobres, así como aumentar la producción de
alimentos en los sectores más marginados del país y reducir las
pérdidas de la cosecha en el campo.
El gobierno mexicano concentrará los recursos de más de 60
programas gubernamentales que ya existían y se enfocará a combatir
el hambre en los 400 municipios con los índices más altos de
marginalidad que se concentran en los estados de Oaxaca, Chiapas,
Guerrero, Veracruz, Estado de México y Puebla.
El gobierno mexicano también anunció que trabajará en la creación
de más bancos de alimentos e involucrar en la estrategia a
organizaciones sociales, empresarios y expertos en la material.
México, la segunda economía de América Latina, tiene una
población de 120 millones de habitantes, de los cuales 52 millones
viven en pobreza, según sus propias cifras oficiales.