Integrantes
del Ejército de Nicaragua concluyeron un entrenamiento intensivo
sobre búsqueda y rescate de víctimas en estructuras colapsadas, ante
riesgos sísmicos y otros eventos extremos que amenazan al país,
trascendió hoy.
Con la clausura del curso, suman 195 los brigadistas entrenados
para actuar en situaciones de esta naturaleza, consideradas de mayor
gravedad por la habitual combinación de derrumbes en edificaciones,
hundimiento de terrenos e incendios masivos a causa de terremotos.
Impartido por la Escuela Nacional de Bomberos, el adiestramiento
incluyó a 24 miembros de la Unidad Humanitaria de Rescate del
Ejército, precisó el director de la institución docente, comandante
Javier Amaya.
Entre los objetivos de las prácticas, estuvieron el desarrollo de
habilidades para el socorro de víctimas y en el empleo de técnicas
con vistas a la debilitación de obstáculos de diversa índole,
detalló el especialista.
Según refirió, similares conocimientos son impartidos a miembros
de otras instituciones estatales, ubicadas en la primera línea de
respuesta ante desastres.
Entidades como Cruz Roja, Bomberos y otras dependencias ofrecen
cursos en la materia, lo que permitió formar hasta el momento a 195
brigadistas especializados, comentó el militar.
Junto a la capacitación profesional, el país aspira en 2013 a
organizar otras mil 500 estructuras comunitarias anti desastres a
fin de dotar a la población de conocimientos para actuar frente a
terremotos, tsunamis e inundaciones severas.
Así lo confirmó a la prensa el secretario ejecutivo del Sistema
Nacional de Atención, Mitigación y Prevención de Desastres (Sinapred),
Guillermo González, quien destacó el propósito de ampliar la
presencia de estos temas en los programas académicos.
Ubicada en una región sísmica y volcánica, Nicaragua registra
entre sus peores episodios el terremoto de 1972 en Managua, que dejó
más de ocho mil muertos, 20 mil heridos y aproximadamente 250 mil
habitantes con sus viviendas en ruinas.