KABUL.—
El movimiento insurgente Talibán atacó un cuartel policial, lo que
provocó la muerte de ocho personas, tres agentes y cinco asaltantes,
además de 16 heridos.
De acuerdo con el reporte, un atacante suicida activó una carga
explosiva frente la gendarmería y luego los insurgentes entraron en
la instalación.
Se trata de la segunda acción de este tipo en menos de una
semana. El miércoles pasado un grupo de insurrectos invadió la sede
central del servicio secreto afgano con un saldo de seis irregulares
y un guardia muertos, según las autoridades.
En esa acción 30 civiles recibieron heridas. Ese ataque fue el
primero de este año en Kabul, después de una calma de casi cuatro
semanas.
Otras informaciones dan cuenta de las explosiones de al menos
ocho bombas en horas tempranas de la mañana, de acuerdo con el jefe
de la seguridad de la principal ciudad afgana, general Ayoub Salangi.
Tras los estallidos, hubo enfrentamientos a tiros entre
insurrectos y fuerzas de seguridad.
Oficiales del Ministerio afgano del Interior apuntaron que por lo
menos 16 personas murieron o recibieron heridas durante esos
tiroteos.
El movimiento insurgente Talibán se adjudicó esas acciones
mediante un mensaje por móvil, en el cual avisó de que tenían
programado atacar centros de entrenamiento para policías o
militares, bajo supervisión de los ocupantes estadounidenses.