La ciudad de Sídney, en Australia, alcanzó 45.8 grados centígrados,
la temperatura más alta desde hace 150 años.
Según el servicio de meteorología, por la tarde los termómetros
superaron los 45.3 grados alcanzados en 1930.
Se trata de una ola de calor que ha afectado especialmente a
Victoria y Nueva Gales del Sur, ocasionando numerosos incendios
forestales.
Sin embargo, se espera que este sábado bajen las temperaturas a
unos 30 grados en los próximos días.