A
sus 21 años, la perspicaz taekwondista Nidia Muñoz entra a este 2013
enfocada en adaptarse rápida y eficazmente al cambio de peso que se
vio obligada a realizar, tras su regreso de los Juegos Olímpicos de
Londres.
En el recién concluido ciclo, la capitalina fue la principal
exponente de los 57 kg en nuestro país, hasta que hace cuatro meses
los estudios antropométricos arrojaron que ya le era imposible
mantenerse en este peso y debía pasar a la división inmediata
superior, los 62 kg.
"Es joven, está en desarrollo, posee buena estatura (1,76 m) para
combatir en 62 kg e, incluso, en este último aspecto está entre la
media de las que compiten en 67. Actualmente, no es la primera en
ninguna de las dos divisiones antes mencionadas, por lo que tendrá
que insertarse y buscar un espacio por esfuerzo propio. Tiene las
condiciones, solo le resta explotarlas", comentó Ramón Arias, jefe
de entrenadores de la preselección nacional femenina.
Acerca de sus expectativas sobre este importante cambio, su
rendimiento en el 2012 y próximas ambiciones, esta disciplinada
deportista aceptó dialogar con Granma.
¿Resultó fructífero el recién concluido año?
Sí, pues alcancé el título en el Abierto de Holanda y luego
obtuve bronce en el XII Campeonato Mundial Universitario (Poncheon,
Sudcorea). Aunque luego estuve mal en los Juegos de Londres, donde
lamentablemente perdí el primer combate ante la libanesa Andrea
Paoli.
¿Qué te sucedió en la capital británica?
Me presioné demasiado. Además, supuestamente la primera pelea
debía ser la más fácil, pero para mí es todo lo contrario y se me
torna una de las más complicadas, pues al ser esta la que rompe el
hielo tengo que calentar mucho antes de iniciarla. Así entré al
dojang, tiraba pero no marcaba y la mente se me cerró. De este
hecho ya saqué experiencia y, en realidad, me siento fortalecida
pese a no haber hecho un buen papel.
¿Cuál fue la lección aprendida?
Los Juegos de Londres me enseñaron de todo. Especialmente en lo
táctico, que debo atacar más a la cabeza, elemento clave que me
faltó ejecutar allí.