El candidato presidencial de la izquierda paraguaya, Aníbal
Carrillo, sentenció que el mundo entiende lo injusto del bloqueo de
Estados Unidos a Cuba y llegó el momento de levantarlo
definitivamente.
En entrevista concedida a Prensa Latina, Carrillo habló sobre la
situación interna paraguaya, el panorama internacional, la
trascendencia de la próxima Cumbre de la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el papel que jugará Cuba en
la presidencia de esa instancia.
En el tema específico del asedio norteamericano a la isla,
recordó cómo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, América
Latina y casi todo el resto del planeta vota anualmente contra el
bloqueo y Estados Unidos queda aislado en su empecinamiento de
aplicar la medida punitiva.
A pesar de este clamor mundial, la potencia imperial dominante se
mantiene en una posición agresiva y por ello debemos seguir, además
de admirando la resistencia del pueblo cubano, demandando que el
bloqueo sea eliminado definitivamente, expresó.
Los esfuerzos para la integración latinoamericana fueron
destacados por Carrillo en la conversación, y señaló se dan pasos
muy importantes y positivos en esa dirección representados por el
Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Unión de Naciones Suramericanas
(Unasur) y ahora la Celac.
En relación a esta última instancia, destacó que se agruparán en
ella todas las naciones de la región, sin la presencia de Estados
Unidos y Canadá, entendiendo hay muchos intereses y proyectos
comunes para el desarrollo, la defensa de sus recursos naturales y
la integración democrática.
La Celac está obligada a cumplir un papel fundamental en la
proyección de un bloque capaz de avanzar en forma autónoma,
soberana, integrada al mundo con una vocación política, crítica y
económica diferente, puntualizó.
Vuelve a saltar la mención a Cuba porque ella asumirá,
precisamente, la presidencia pro tempore de dicha organización a
fines de este mes, durante la Cumbre que se desarrollará en Santiago
de Chile.
Es que se trata de una América Latina mirando hacia Cuba, donde
se lleva a cabo un proceso positivo, el cual contribuirá a esa
unidad en la diversidad y reconociendo su permanente compromiso con
la solidaridad y el internacionalismo y su decidida apuesta de
siempre por una Latinoamérica unida, justa y soberana, ratificó.
Paraguay no podrá participar de la Cumbre de la Celac, al igual
que se ve impedido de estar presente en casi todos los eventos
importantes de la región por ser una nación sancionada por Unasur y
MERCOSUR, tras el golpe de Estado parlamentario con el cual se
destituyó de su cargo al presidente constitucional, Fernando Lugo.
La ausencia de Paraguay es forzada por un proceso donde la
integración latinoamericana va atada a una corresponsabilidad
democrática, pues los pueblos y gobiernos entienden debe dejarse
atrás definitivamente la época de las dictaduras y tiene que ser
respetado en sus decisiones dentro de un Poder Popular real,
manifestó.
Carrillo recalcó que el actual Ejecutivo paraguayo es un gobierno
de facto, ilegítimo, ilegal, y su aislamiento internacional es
ejemplarizante para quienes no respetan los acuerdos suscritos en
defensa de la democracia e incumplen el respeto a los derechos
humanos como el encabezado por Federico Franco.
El entrevistado subrayó su esperanza de que, a muy corto plazo,
el Frente Guasú, la coalición de partidos y organizaciones sociales
que lo postuló como candidato presidencial para los comicios de
abril próximo, poseedor de capacidad moral para ello, pueda integrar
de nuevo a Paraguay a Latinoamérica y el mundo, en una
complementación política y económica.
Esa visión de la izquierda paraguaya sobre el momento vivido por
su país la llevó a tomar la decisión de participar en las elecciones
de abril, aún a costa de enfrentar dificultades y trabas impuestas
por la estructura gubernamental, judicial y legislativa.
Aseguró que en Paraguay existe hoy una polarización entre los
golpistas y los no golpistas, no sólo por el quiebre institucional
provocado por los primeros al destituir a Fernando Lugo, sino porque
ponen en peligro la convivencia democrática como lo demostraron en
la localidad de Curuguaty durante un sangriento desalojo en el cual
murieron 11 campesinos y seis agentes.
Definió como alimentadores subterráneos de los golpistas a los
poderes oligárquicos, los grandes terratenientes y ganaderos y las
multinacionales como el gigante productor de aluminio Río Tinto
Alcay.
Con éstas últimas aceleran contratos a espaldas de la población,
a pesar del daño que provocarán a ésta y al futuro económico del
país, porque se trata de una vieja alianza entre el poder político y
los intereses más conservadores de la economía, de acuerdo con el
criterio expresado por el entrevistado.
"El debate en estas próximas elecciones será entre golpismo y
democracia, entre partidarios de un gobierno conservador y quienes
quieren un gobierno de cambio rechazando a los vinculados al dinero
sucio con fuerte sospecha de venir del narcotráfico".
Confiamos para vencer en nuestra capacidad organizativa, la
observación de los comicios por organismos como Unasur y en la
fuerte conciencia de nuestro pueblo, concluyó.