NACIONES
UNIDAS.— Cuba rechazó en el Consejo de Seguridad que la llamada
protección de civiles sea utilizada para promover un cambio de
régimen, una intervención militar o cualquier otra acción contraria
a la Carta de Naciones Unidas.
La responsabilidad primaria en esa materia descansa en los
Estados, apuntó el representante permanente alterno de Cuba ante la
ONU, Oscar León, al intervenir en una sesión de ese órgano sobre el
trabajo de las operaciones de mantenimiento de la paz.
El diplomático consideró que toda estrategia de consolidación de
la paz debe basarse en la experiencia nacional y planificarse de
manera integral, coherente e integrada.
De esa forma se podrá responder a las necesidades del país de
conformidad con el principio de control nacional y las prioridades
establecidas por sus autoridades, precisó.
"El establecimiento de nuevas y más complejas operaciones de
mantenimiento de la paz no puede ser un sustituto de la atención y
solución a las causas profundas de los conflictos", puntualizó.
En ese sentido, expresó que esas acciones no pueden ser un fin en
sí mismas, sino una medida temporal para crear un marco de seguridad
que permita aplicar una estrategia a largo plazo hacia el desarrollo
económico y social sostenible.
Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de respetar los propósitos
y principios de la Carta de la ONU, en particular el respeto a la
soberanía, la integridad territorial, la independencia política de
los Estados y la no intervención en sus asuntos internos.
También mencionó los referidos al consentimiento de las partes,
la imparcialidad y el no uso de la fuerza, salvo en caso de legítima
defensa.
El representante cubano destacó que el Consejo de Seguridad debe
garantizar una participación amplia y efectiva de los países
contribuyentes de tropas en el diseño, implementación y renovación
de los mandatos.
Ellos deben participar como actores principales desde los
procesos de formulación de políticas y de toma de decisiones, hasta
el despliegue de las misiones, acotó.
León alertó además que las operaciones de mantenimiento de la paz
son la actividad que más recursos consume dentro de la ONU, con un
presupuesto récord de ocho mil millones de dólares.
Asimismo, señaló que el propuesto uso de sistemas aéreos no
tripulados (drones) de forma experimental en algunas misiones de la
ONU "de ninguna forma puede atentar contra los principios básicos de
las operaciones de mantenimiento de la paz".