De acuerdo con la información ofrecida por Yoandri Plasencia
Ávila, director de la fábrica conocida como EXCILGAS, el salto
productivo obedece, además, al propósito de entregar unos 130 mil
cilindros con destino a la venta liberada para la población como
otra variante para la cocción de alimentos.
Para asumir dicho reto fabril se lleva a cabo una costosa
inversión que abarca el 80 % del equipamiento de la planta y que
facilitará la ampliación de las capacidades de producción y un
mejoramiento tecnológico.
Según Plasencia Ávila, el proceso inversionista cuya asesoría,
montaje y puesta en marcha es responsabilidad de especialistas
chinos, comprende todas las áreas y una vez concluido EXCILGAS
estará en posibilidades de fabricar más de 600 botellones en cada
turno.
Esta entidad, única de su tipo en el país en la comercialización
de cilindros de gas licuado de diez kilogramos, destinará para la
exportación este año un volumen superior a los 60 mil cilindros.
Con un proceso en cadena, en dos turnos de trabajo, las acciones
se dividen en cinco etapas fundamentales: conformado, soldadura,
tratamiento térmico, prueba con tratamiento superficial y acabado
del cilindro.
La entrada de nuevos equipos de soldar y prensas para conformar
metales facilitará un mejor aprovechamiento de las capacidades y
fabricar un mayor número de recipientes cada año.