Como parte del perfeccionamiento de los Organismos de la
Administración Central del Estado, a finales del 2012 se creó el
nuevo Ministerio de Industrias, con el fin de contar con una
estructura gubernamental más funcional, avanzar en la separación de
las funciones estatales de las empresariales y lograr que el sistema
empresarial esté constituido por organizaciones fuertes, bien
organizadas y eficientes como quedó refrendado en los Lineamientos
de la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del
Partido Comunista de Cuba.
En tal sentido, el Decreto Ley 299 del Consejo de Estado
estableció la extinción de los antiguos Ministerios de la Industria
Sideromecánica (SIME) y de la Industria Ligera (MINIL), así como la
creación del Ministerio de Industrias, organismo este que concentra
la elaboración de las políticas generales para la industria
nacional, exceptuando los aspectos específicos que caracterizan
otras ramas como: la de energía, minas, alimentaria, o de alta
tecnología, que se mantendrán de forma independiente.
Dentro de la reestructuración se constituyeron dos grandes
organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE), una para
dirigir las empresas de la rama sidero-mecánica y otra para dirigir
las de la industria ligera. También se traspasará a la atención del
nuevo Ministerio de Industrias, el Grupo Empresarial de la Industria
Química que pertenecía al extinto Ministerio de la Industria Básica.
Estas tres organizaciones serán atendidas por el nuevo organismo.
La creación de las nacientes estructuras deberá contribuir al
mantenimiento, desarrollo y modernización de la industria nacional,
mediante la rectoría de los procesos para la reconversión industrial
y su renovación tecnológica. Además ayudará a sustituir
importaciones, encadenar los procesos productivos, así como a lograr
mayor eficiencia en los procesos de planificación y ejecución de las
inversiones.
Por otro lado, este perfeccionamiento favorecerá el aumento de la
calificación e instrucción del personal técnico y el mantenimiento
de un sistema efectivo de registro, otorgamiento de licencias y
certificaciones a los industriales, considerando las nuevas formas
de gestión no estatales de la actividad industrial, en particular de
las cooperativas que en el futuro se formen.
En todo este proceso se tuvieron en cuenta las características de
la industria cubana, sometida a disímiles restricciones como
resultado del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por
los Estados Unidos. También fueron considerados la tradición y el
espíritu de pertenencia de los trabajadores de esos sectores, además
de la experiencia internacional en estos temas.
Con la compactación de los órganos de dirección y con otras
medidas del perfeccionamiento se logra, en general, la disminución
de las plantillas aprobadas y de la cantidad de personal físico.
Todo ello facilita completar las nuevas estructuras, mejorar el
empleo de los cuadros y de todo el personal. Redunda, además, en
ahorros al presupuesto y a la economía del país de recursos de todo
tipo.