El
Partido de la Izquierda alemán y Los Verdes demandaron en el
parlamento alemán una nueva política del gobierno de la canciller
Angela Merkel hacía América Latina.
Mientras Los Verdes abogaron por más apoyo gubernamental para "la
transformación social-ecológica", los socialistas presentaron tres
mociones sobre América Latina.
El debate tenía que ver también con la participación de la
canciller Angela Merkel en la cumbre entre la Unión Europea y la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se
realizará a finales del mes en Santiago de Chile.
Los 76 diputados socialistas demandaron del gobierno de Merkel
apoyar el proceso de paz en Colombia y respaldar la integración
latinoamericana.
En su tercera moción, los socialistas articularon posiciones para
la primera cumbre UE-Celac. Este encuentro cobró importancia en
vista de los últimos sucesos en América Latina.
Obviamente, el estado de salud del presidente venezolano, Hugo
Chávez, dio a varios actores europeos la impresión de un presunto
debilitamiento de los procesos progresistas en América Latina.
Según la Fundación Ciencia y Política (SWP), cercana a la
cancillería alemana, se puede esperar hasta un "cambio de época".
La enfermedad del presidente venezolano y el supuesto agotamiento
de la Revolución Bolivariana "crea posibilidades para una política
menos ideológica y más pragmática", escribió recientemente el ex
director de la SWP, Guenther Maihold.
Según el ex colaborador de la Fundación Friedrich Ebert, cercana
al Partido Socialdemócrata de Alemania, el gobierno de Merkel debe
fortalecer programas de asistencia a grupos disidentes en Venezuela
y Cuba.
El Partido de la Izquierda rechazó esta línea, que se refleja
también en un documento-guía del gobierno alemán para la política
hacía Latinoamérica.
Este concepto, presentado hace dos años por el ministro de
Relaciones Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, trata de apoyar
solamente a las élites económicas de Alemania y Latinoamérica,
critica una de las mociones, rechazada por los partidos
gubernamentales.
Los socialistas demandaron una nueva política hacía América
Latina, al reconocer los logros en el campo social y la integración
regional.