WASHINGTON.—
Las ventas de armas de fuego se dispararon en Estados Unidos en
coincidencia con un debate político nacional que podría conducir
hacia la más polémica ley en 200 años contra el comercio de estos
pertrechos.
La masacre de niños en una escuela primaria de Newtown,
Connecticut, en diciembre, y esta semana el discurso del presidente
Barack Obama provocaron una especie de frenesí comprador de la
población en materia de armamentos.
Hace dos días el mandatario demócrata emitió una veintena de
órdenes ejecutivas con el propósito de contrarrestar la violencia
social en un país que contiene un inquietante inventario de 310
millones de armas en manos civiles.
Un estudio de la cadena NBC News en media docena de estados
revela un repunte en las compras de los mortíferos artilugios y un
incremento significativo en la confección de los cheques
imprescindibles en estas transacciones.
En todo el país, durante diciembre de 2012 se emitieron 900 mil
cheques de respaldo más que en el mes equivalente de 2011, y en los
totales del año aparecen 3,1 millones de cheques más que en los
anteriores 12 meses.
Después de la masacre del 14 de diciembre en Connecticut, en ese
departamento prácticamente se duplicaron las ventas de armas, y en
un solo fin de semana las compras se incrementaron en el 55 por
ciento y fueron emitidos 725 documentos de compras.
Los modelos más solicitados son el rifle de asalto AR-15, la
carabina prima del anterior Bushmaster XM-15, junto con múltiples
marcas de pistolas de mano, en las que destacan actualizaciones de
la Remington y la Glock.
Las principales propuestas de la administración Obama son
restringir la venta de fusiles de asalto, complicar el comercio de
municiones e incrementar la supervisión de los cheques especiales
usados por los ciudadanos.
A la mayoría de estas medidas se opone la Asociación Nacional del
Rifle, un foro conservador con cuatro millones de afiliados y que en
2012 gastó 13 millones de dólares para que Obama no resultara
reelecto.
Un promedio de 85 personas mueren cada día en Estados Unidos por
causa de disparos, pero las leyes restrictivas siempre encuentran
resistencia en el Congreso porque contravienen la conocida Segunda
Enmienda de la Constitución. Hoy día 11 de cada 15 artículos que
venden empresas como Smith & Wesson, Bushmaster, Rock River,
Stag Arms y Armalite son rifles de asalto con gran poder de metralla
y recarga automática.