No obstante, Varela quedó a medio camino cuando afirmó que sería
solo un homenaje a su generación. Es que varias de sus canciones
trascienden épocas y fronteras. Porque, finalmente, la historia de
una buena canción termina siendo también la de nuestra propia
existencia.
El concierto tuvo mucho para entrar en la historia de la música
cubana contemporánea. Por una parte, el cantautor se veía muy
dispuesto a celebrar a lo grande los 30 años que lo separan de aquel
joven que irrumpió en la escena local para atreverse a testimoniar
los acontecimientos de la vida real. Por otra, compartió el cartel
con artistas foráneos de primera línea como el brasileño Ivan Lins,
el puertorriqueño Eduardo Cabra, y el estadounidense Jackson Browne.
Y lo mejor de todo, exhibió los atributos que han caracterizado el
ritual catártico entre él y su público.
De la noche se pueden reseñar muchos momentos. Que interpretó
títulos como Graffiti de amor, Muros y Puertas,
Telón de fondo, Como un ángel y Monedas al aire;
que reunió a artistas cubanos de altura como Juan Formell, Samuel
Formell, Isaac Delgado, José Luis Cortés, X Alfonso, Alexander Abréu,
Girardo Piloto, Diana Fuentes y el pianista Aldo López Gavilán,
quien, por cierto, acompañó al cantautor durante todo el trayecto
con notable destreza técnica e imaginación.
Acompañado de la Orquesta de Cámara de La Habana, Varela se dio
el gusto de manejar el repertorio a su antojo y repasar lo más
representativo de su trayectoria. Normal, entonces, que el público
tocara el cielo cuando se escucharon El leñador sin bosque,
Memorias, Guillermo Tell, La política no cabe en la
azucarera y Foto de familia. Hubo espacio para que el
músico dejara caer Monedas al aire después de intercambiar
unas sentidas palabras con el auditorio: "Este tema está dedicado a
mi santa madre que me escucha desde el cielo", dijo, y comenzó a
sonar uno de sus grandes himnos.
Por otro lado hay que mencionar que su obra sobrepasa el aspecto
meramente musical para entrar en el terreno del arte auténtico, ese
que se aplica a fondo para narrar la sociedad de forma sincera e
inteligente. En verdad se trata de un músico que desde sus inicios
fue fiel a los dictados de su conciencia creativa. Por eso, también,
puede ser un reto para el artista continuar retratando la sociedad
actual con la misma coherencia y exigencia lírica de siempre y con
la creación de nuevas canciones que quizás pudieran llegar a formar
parte de la banda sonora de las más jóvenes generaciones de cubanos.