Mucho se comenta por estos días la ausencia de frentes fríos en
el panorama meteorológico cubano y el predominio de temperaturas
máximas y mínimas superiores a las habituales del primer mes del
calendario, el más frío en Cuba, junto con febrero.
Incluso, algunos ya especulan sobre la posible terminación de lo
que consideran uno de los inviernos más efímeros, el cual en un
principio pareció tener un comportamiento diferente, al establecerse
en noviembre ocho récord de temperatura mínima, mientras el valor de
la temperatura media mensual quedaba 1,8 grados Celsius por debajo
del promedio histórico.
Como señala a Granma el doctor José Rubiera, jefe del
Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, si bien hasta
ahora no ha llegado frente alguno en enero y eso es algo atípico, no
es la primera vez que ello ocurre, pues desde 1916 a la fecha suman
12 los años en que no entró ninguno en la primera quincena de este
mes.
Así ocurrió en los inviernos de 1930, 1934, 1936, 1937, 1939,
1946, 1950, 1965, 1974, 1989, 1993 y 1998. Pero también hubo tres
eneros que finalmente se fueron en blanco en cuanto a frentes y eso
sucedió en los ya mencionados 1937, 1950 y 1974.
Según plantea el especialista, lo acaecido hasta ahora obedece a
dos factores principales. En primer lugar, en las temporadas
invernales siempre hay ciclos que suelen durar de tres a seis
semanas, en los cuales hay poco intercambio en la circulación
atmosférica entre las latitudes medias y altas, con el trópico,
debido a la persistencia de vientos de componente oeste.
Lo anterior trae como resultado que el aire frío no avance hacia
el sur y se quede concentrado hacia las regiones geográficas
situadas más al norte. De ahí las grandes nevadas y cifras de
temperatura mínima notables registradas durante el actual invierno
en Rusia, China, y zonas de Canadá y Estados Unidos.
El otro elemento condicionante es la prolongada influencia del
anticiclón del Atlántico Azores-Bermudas sobre Cuba, extendido en
forma de cuña hasta el Golfo de México y hace que los frentes se
muevan por arriba de nuestro archipiélago, y no entren al país.
Resulta conveniente mencionar que el récord de menos frentes
fríos es de 11 y data de la temporada 1996-1997, mientras la mayor
cantidad es de 35, establecida en el invierno de 1976-1977.
Adelantó Rubiera que por el momento no se avizora ningún cambio
de tiempo en los próximos siete a diez días. Pasado ese periodo los
patrones de la circulación atmosférica pueden modificarse y el frío
podría volver para la última decena de enero o principios de
febrero, apuntó.