El informe publicado por la agencia espacial de Rusia ratifica el
programa que prevé para el próximo septenio la creación del nuevo
misil del tipo Angara-A5 y la construcción de la primera y segunda
parte del polígono de lanzamientos cósmicos de Vostochni.
Confirma, asimismo, que el número de satélites y sondas rusas en
la ingravidez llegará a 113 unidades, y esto permitirá incrementar
hasta 0,6 metros la precisión del sistema de navegación satelital
ruso Glonass.
El primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, informó a inicios de
2012 que este programa contará con un financiamiento público de casi
825 mil millones de dólares.
Pero los reiterados fracasos del sector provocaron que a fines de
noviembre él mismo encabezara una conferencia con funcionarios de
alta jerarquía y especialistas para debatir los problemas de la
industria coheteril espacial.
La lista de participantes en el foro confirmó la voluntad de
Moscú de resolver los entuertos de una rama vital de la economía y
la defensa, orgullo nacional desde los tiempos de la Unión
Soviética.
Esa relación incluyó al vicejefe de gabinete Dmitry Rogozin,
responsable de la modernización del sector estratégico industrial
vinculado a la defensa, el titular de Industria y Comercio, Denis
Manturov, y el de Finanzas, Anton Siluanov.
Participaron, asimismo, el ministro de Trabajo y Protección
Social, Maxin Topilin, el de Defensa, Serguei Shoigu, el jefe de la
Agencia Federal Espacial (Roscosmos), Vladimir Popovkin, y
representantes de relevantes corporaciones y organizaciones
científicas y económicas.
Reiterados lanzamientos fallidos hacia la ingravidez, de una
parte, y escándalos de corrupción de la otra, pusieron en entredicho
el prestigio de una de las grandes herencias legadas por el
socialismo a la Rusia actual.
De manera coincidente con la reunión fue relevado Yuri Urlichich
de su responsabilidad como diseñador general del sistema de
navegación global satelital Glonass (proyecto ruso similar al GPS
estadounidense y al Galileo de la Unión Europea).
Urlichich presentó también su renuncia como director general de
la corporación Sistemas Espaciales rusos (OAO).
Unos seis mil 500 millones de rublos (más de 217 millones de
dólares al cambio actual) fueron desviados durante el desarrollo del
Glonass, según los investigadores.
Esa cifra equivale a un tercio del costo de la dotación de
satélites operativos del proyecto en estos momentos.
Como resultado de la reunión encabezada por Medvedev, se creó una
comisión presidida por Rogozin, que en el primer trimestre del año
en curso debe presentar un informe con proposiciones para resolver
los problemas detectados.