OTTAWA, 11 de enero.— Varios centenares de indígenas canadienses se
manifestaron hoy en esta ciudad para defender sus derechos, mientras
que el primer ministro del país, Stephen Harper, se reunía con jefes
de las Primeras Naciones, como se autodefinen las diferentes
comunidades nativas.
Theresa Spence, la jefa de Attawapiskat, una pequeña comunidad
del norte de Ontario, quien lleva a cabo una huelga de hambre desde
hace un mes, rechazó reunirse con el jefe de gobierno, según AFP.
Spence, quien se ha convertido en el símbolo del movimiento, No
más pasividad, pide que el gobernador general, David Johnston,
representante de la corona británica, participe en el encuentro, y
que la reunión convoque a todos los jefes de comunidades originarias
y no solo a algunos.
Reunidos, en primer lugar, alrededor de su tipi, los
manifestantes marcharon hasta el Parlamento Federal, que dista un
kilómetro, al son de sus tambores tradicionales y portando las
banderas multicolores de sus tribus. En la marcha fueron acompañados
por varios centenares de personas reunidas en las calles adyacentes.
Shawn Atleo, quien está a la cabeza de la Asamblea de las
Naciones Indígenas, dijo que en la reunión con Harper pediría al
gobernante un compromiso "a largo plazo para responder a las
preocupaciones de su pueblo".