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Línea La Habana-Bejucal
Crónica de un viaje en tren
Maylin Guerrero Ocaña
Los pobladores de la capital y de la provincia de Mayabeque se
encuentran beneficiados actualmente por los servicios que presta la
línea ferroviaria La Habana-Bejucal, que recientemente extendió su
recorrido hasta la estación de este último territorio, cuando antes
llegaba solamente al poblado de El Rincón, en el capitalino
municipio de Boyeros.
El
coche-motor que realiza el recorrido de la Habana hasta Bejucal es
empleado por un número significativo de personas.
Esta "novedad" en el itinerario, tras labores de recuperación,
constituyó una especie de homenaje al ferrocarril en el aniversario
175 de la construcción del primer tramo de vía férrea en Cuba: el
Habana-Bejucal, que el 19 de noviembre de 1837 convirtió al país en
el séptimo del mundo y el primero en Iberoamérica en contar con este
medio de transporte.
Inicios del recorrido
destino a Bejucal
En la Estación Central de La Habana se puede conocer, al comprar
el boletín, que el tren con destino a Bejucal tiene tres frecuencias
diarias: la primera se inicia cerca de las seis de la mañana en este
territorio mayabequense, llega a la capital alrededor de las ocho, y
parte nuevamente de la Estación Central a las ocho y media.
Más de 15 paradas posee el itinerario, entre ellas Luyanó, Martí,
Dolores, Víbora (Café Colón), Naranjito, Miraflores, Los Pinos,
Arday, Parque Lenin, Arroyo Naranjo, Calabazar, General Peraza,
Aeropuerto (terminal 1), Santiago de las Vegas...
Durante el recorrido, algunos pasajeros duermen, otros conversan
con sus compañeros de viaje, y los más observan el paisaje, atentos
a la estación en que se deberán bajar. El coche-motor —el único que
hace este recorrido— ronronea con su ruido habitual, a la vez que el
conductor recoge los boletos a quienes lo abordan. La tripulación lo
mantiene limpio y cuidado.
"El hecho de que dos brigadas de tripulaciones fijas se encarguen
del mantenimiento y cuidado del equipo así lo permite, pues ello
acrecienta el sentido de pertenencia de los trabajadores
ferroviarios con el medio", asegura a este diario Luis Manuel Crespo
García, uno de los conductores.
Comenta además que al restablecerse este servicio, que estuvo
inactivo durante muchos años, la población se puso muy contenta,
porque constituía otro medio de transportación alternativo a los
servicios ofrecidos por el transporte público automotor de la
capital, especialmente de rutas tales como el P13, P12, P16,
pertenecientes a la terminal de Santiago de las Vegas, y otras que
circulan por estas zonas de la ciudad.
Pasajeros opinan al
interior del coche-motor
La joven Ailén Delgado utiliza con frecuencia este medio de
transporte. Lo aborda en Miraflores cerca de las siete de la mañana,
cuando sale de Bejucal. Como la mayoría de los pasajeros
entrevistados por Granma, valora de muy positivo el hecho de
que se ofrezca nuevamente este servicio a la población, y que lo
haga con bastante puntualidad.
"Es como si fuera un P13, ilustra, porque realiza similar
recorrido. Incluso constituye un medio más confortable y rápido para
llegar hasta Santiago de las Vegas, pues el viaje es más directo, y
el precio además es muy módico: un peso moneda nacional".
Maribel Mijares, otra pasajera, señala que si no existiera esta
vía, para llegar a El Rincón debería coger un P12 o P16 hasta
Santiago de las Vegas, y luego desde allí emplear un coche o máquina
de alquiler. "Con el tren evito todo esto y ahorro dinero, siendo
una opción segura, bastante estable y que siempre pasa en hora".
Por su parte, Abdulay Alfonso, vecino de Bejucal, agradece que se
haya extendido el servicio del tren hasta esa localidad, por su
tradición ferroviaria y porque alivia los problemas de comunicación
con La Habana. Sin embargo, considera que resulta necesario lograr
más estabilidad en los itinerarios, pues a veces fallan debido a que
el coche-motor sufre desperfectos técnicos o requiere de
mantenimiento.
Al respecto, el conductor Crespo García explica que el equipo
debe llevarse al taller cada tres días para darle mantenimiento, y
por ello pierde una frecuencia, pero no el día entero. "Cuando toca,
las reparaciones se realizan después de las ocho y media de la
mañana porque existe menos afluencia de personas".
A pesar de los esfuerzos que se realizan para fortalecer la hoy
deprimida transportación de pasajeros por ferrocarril, servicios
como este no cuentan aún con un coche-motor de reserva, de ahí que
sufran todavía este tipo de inconveniencias que afectan sobre todo a
la población.
Cerca del final
La estación de Bejucal se presenta ante los pasajeros remozada y
limpia. De ello se encarga Oneida González Hernández, jefa del local
por más de diez años. En conversación con este diario, comentaba que
la población de ese territorio se encuentra muy contenta con la
extensión de este servicio ferroviario, y desea que se mantenga
porque les resulta muy útil a la vez que aporta vida a la estación.
"En Bejucal la gente siempre ha viajado en tren", dice.
Pero no solo los pobladores de ese territorio. Aquel tramo
inicial de vía férrea que abarcaba alrededor de 27 kilómetros, desde
La Habana hasta la llamada "ciudad de las charangas", tiempo después
se prolongó para llegar a la importante zona agroindustrial de
Güines, como disponía originalmente el proyecto. Bejucal quedaba
enlazado con otros poblados.
Quizás por esta misma historia es que varios vecinos del consejo
popular San Felipe, del municipio mayabequense de Quivicán,
coinciden con el reclamo de Gladis Díaz, natural de esa localidad.
"Ojalá este servicio siga extendiéndose hasta San Felipe, pues su
población lo necesita. Para llegar a allí desde Bejucal, donde
finaliza el recorrido del coche, se deben emplear otros medios de
transporte, y a veces el bolsillo no responde. Hacemos uso del tren
de Batabanó, cuando voy al médico por ejemplo, pues pasa bien
temprano, pero solo pasa una vez al día".
La jefa de la estación de Bejucal confirma que las personas
desean ese trayecto de vuelta, "porque en materia ferroviaria San
Felipe solo tiene el tren de Batabanó, una vez al día, y el
Habana-Cienfuegos, cada dos".
Mientras que la tripulación ferroviaria a cargo del itinerario La
Habana-Bejucal, considera que esto podría ser posible si el estado
técnico de la vía lo permite y si se garantizan buenas condiciones
para su estancia en San Felipe, como sucede en Bejucal hasta el
momento.
Conscientes de esta situación, y de todas las existentes en el
país, las autoridades ferroviarias reconocen que aún son tareas
pendientes el aumento de la disponibilidad de medios para el
transporte de pasajeros y la implementación de acciones que mejoren
la calidad de los servicios en el ferrocarril.
Sin embargo, el hecho de que se haya recuperado esta histórica
línea ferroviaria para beneficio de la población de La Habana y de
Mayabeque, constituye una vívida señal de que se está trabajando en
la dirección correcta. |