El aniversario 50 del azote del ciclón Flora al oriente del país
en octubre de 1963, que por el alto número de víctimas fatales
comprobadas (1 157) constituye el segundo mayor desastre natural
ocurrido en Cuba, aparece entre las principales efemérides de la
meteorología nacional durante el 2013.
Según indicó a Granma el profesor Luis Enrique Ramos
Guadalupe, historiador de esa disciplina científica, en la relación
de hechos notables figura los 120 años del fallecimiento del padre
jesuita Benito Viñes Martorell (23 de julio de 1893), cuya obra en
este campo adquiere dimensión universal por sus avanzados estudios
sobre la estructura y trayectoria de los ciclones tropicales.
A Viñes le corresponde el mérito de ser el autor de la primera
investigación in situ acerca del impacto de fenómenos
hidrometeorológicos en Cuba y la región del Caribe, y haber
redactado el primer aviso de ciclón tropical documentado en la
historia de la ciencia el 11 de septiembre de 1875.
Sobresalen, además, el aniversario 40 de la instalación de tres
modernos radares de procedencia japonesa especializados en el
seguimiento y estudio de los huracanes, los cuales fueron emplazados
en Punta del Este, Isla de la Juventud, el 8 de septiembre de 1973;
La Bajada, Península de Guanahacabibes, el día 14 del propio mes, y
en la Gran Piedra, el 21 de noviembre.
Asimismo, el venidero 14 de febrero se cumplirán treinta años de
la incorporación de los meteorólogos cubanos Julián Pérez Pérez y
Valentín Fernández Martínez, a la XXVIII expedición soviética a la
Antártida.
También es oportuno mencionar el 45 cumpleaños de la primera
graduación de meteorólogos de nivel superior, formados en la Escuela
creada en el Instituto de Meteorología por iniciativa del
desaparecido doctor Mario Rodríguez Ramírez, que tuvo lugar el 31 de
mayo de 1968.