Una
fuente diplomática y militar rusa anunció hoy que países que
respaldan a los grupos opositores armados en Siria pretenden
fabricar una provocación, mediante individuos con rasgos eslavos,
para responsabilizar a Moscú por la actual crisis en este país.
Gobiernos que financian a los insurgentes están reclutando
ciudadanos de Rusia, Ucrania y Belarús, los cuales serían
supuestamente capturados por el opositor Ejército Libre Sirio por
fungir como mercenarios al servicio del presidente Bashar al Assad.
Luego, los apresados deberán asegurar ante las cámaras de medios
internacionales que fueron reclutados por los servicios especiales
rusos y enviados a esta nación en buques militares de aquel país,
denunció aquí la televisión estatal apoyada en una información
revelada por la agencia rusa Interfax.
Moscú, con asiento permanente en el Consejo de Seguridad,
mantiene una postura invariable de respetar la integridad
territorial de Siria y se ha opuesto a varias resoluciones que
demandan una intervención militar contra esta nación, posición
criticada por gobiernos occidentales y árabes.
Mientras administraciones como las de Estados Unidos, Francia,
Gran Bretaña y Turquía criticaron la reciente propuesta de paz
presentada por el mandatario sirio, Rusia se mostró favorable a la
iniciativa y la consideró como un paso en la dirección correcta para
negociar una salida pacífica a las hostilidades.
Moscú consideró que la iniciativa de al Assad permite reformar el
país sobre la base de la soberanía, la independencia, unidad e
integridad territorial, y apegado al principio de no injerencia en
los asuntos internos, precisó un comunicado de la Cancillería rusa
emitido el miércoles.