Los
cazadores furtivos mataron en Sudáfrica 668 rinocerontes durante
2012, lo que supone el doble de los 333 que fueron abatidos en 2010,
según el balance oficial difundido por el Gobierno de Pretoria.
En un comunicado publicado hoy por la página web de los Parques
Naturales de Sudáfrica, el Ejecutivo sudafricano indicó que, de los
688 rinocerontes matados durante el pasado año, 425 fueron cazados
en el Parque Nacional Kruger, en el noreste del país.
Durante 2012, las fuerzas del orden sudafricanas realizaron 267
arrestos relacionados con la caza furtiva del rinoceronte, que
trafica con el preciado marfil de los cuernos, y podría acabar con
la especie en 2020, según los cálculos de organizaciones
ecologistas.
Estos animales están en grave peligro de extinción debido a la
caza a la que los furtivos les someten para obtener su marfil, al
que algunos atribuyen propiedades medicinales y afrodisíacas, en
especial en Asia, destino de muchos de estos cargamentos ilegales.
Además, en los 10 días transcurridos desde el inicio de 2013, han
sido abatidos en el país africano cinco rinocerontes, según las
cifras oficiales.
En 2011, fueron abatidos 448.
Los expertos estiman que en Sudáfrica viven unos 20.000
rinocerontes, lo que supone la población más grande del mundo de
esta especie.
Además de endurecer las leyes, las autoridades sudafricanas han
redoblado la vigilancia en las zonas pobladas por rinocerontes y los
responsables de algunas reservas se plantean recurrir a aviones no
tripulados de fabricación estadounidense para controlar a los
furtivos.
El Gobierno ofrece también recompensas a los cazadores para que
delaten a quienes compran o encargan los cuernos, pero activistas y
propietarios de reservas privadas califican de insuficiente la
respuesta oficial, y las cifras de rinocerontes abatidos continúan
aumentando.