El Coliseo de Roma, uno de los monumentos más visitados del
mundo, sorprendió a arqueólogos e historiadores al develar
inesperados frescos con decoraciones en colores azul, rojo y verde,
durante los trabajos de restauración.
El hallazgo fue hecho en una de las galerías del segundo y tercer
niveles del célebre anfiteatro construido en el siglo I. Con el
descubrimiento se puede suponer que el enorme monumento —con
capacidad para 75 mil espectadores y que se usó durante casi 500
años— tenía galerías decoradas las cuales, como Pompeya, sirven para
reconstruir la vida de los romanos a lo largo de varios siglos.
De esta manera, se desmorona la idea común de que el Coliseo, que
se encuentra a cielo descubierto en pleno corazón histórico de la
capital italiana, estaba cubierto de mármol blanco.
El histórico hallazgo se encuentra en una galería de 60 metros de
largo, la cual será abierta en unos seis meses al público. Durante
las obras de restauración, el anfiteatro romano, que recibe entre
cinco y seis millones de visitantes al año, permanecerá abierto a
los visitantes.
En el Coliseo, un ejemplo de la imponente arquitectura realizada
durante el Imperio Romano, se realizaban peleas de gladiadores,
espectáculos, caza de animales, ejecuciones, recreaciones de famosas
batallas y obras de teatro basadas en la mitología clásica.