DUBLÍN.—
Dirigentes de la Unión Europea (UE) coincidieron en las pocas
posibilidades de lograr mejoras socioeconómicas durante 2013 en la
región, sin soluciones creíbles para afrontar la crisis y relanzar
la economía real.
En tal sentido, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Durao Barroso, pidió un equilibrio entre las políticas de austeridad
y las de crecimiento para superar el deterioro registrado durante
2012.
Para el dirigente del ejecutivo comunitario, es imprescindible
corregir los desequilibrios de las finanzas públicas y así devolver
la confianza, ya que sin ella no es posible inversión ni
crecimiento.
Tras cinco años de crisis económica y financiera la mayoría de
los sistemas sociales nacionales europeos perdieron mucha capacidad
para proteger a los hogares de sus efectos, golpeados fuertemente
por el elevado desempleo que se sitúa en el 10,7 por ciento en toda
la UE.
También el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, advirtió ante
la comisión económica del Parlamento Europeo de los tiempos
difíciles a los que todavía se enfrentarán los europeos debido a la
crisis económica.
En su opinión no debe trasmitirse la idea de que las peores
dificultades quedaron atrás, por lo que sugirió que los gobernantes
no deben conformarse con soluciones como el Mecanismo Europeo de
Estabilidad o la estabilización de Grecia.
El dirigente europeo alertó, además, sobre el grave problema del
desempleo contra el que, según su opinión, se hace bien poco, en
particular en los países del sur de la Eurozona donde el paro se
disparó como resultado de las medidas de austeridad.
Los datos sobre el desempleo en la UE, difundidos esta semana por
la oficina estadística comunitaria, Eurostat, posicionan a Austria,
Luxemburgo y Alemania como los países con menor nivel de
desocupación en noviembre pasado con 4,5, 5,1 y 5,4 por ciento,
respectivamente.
Mientras, las mayores cifras se observaron en España con 26.6 por
ciento y Grecia con 26 por ciento.