Los
médicos y enfermeros madrileños anunciaron hoy una huelga para este
mes o principios de febrero, en rechazo a las privatizaciones
aprobadas en el ámbito de la salud pública por el gobierno de esta
comunidad autónoma española.
La medida de fuerza, que podría declararse por tiempo indefinido,
fue convocada por la Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts)
y el Sindicato de Enfermería (Satse), organizaciones sindicales
mayoritarias en el sector sanitario regional.
Tras una reunión de sus ejecutivas, la Amyts y el Satse
manifestaron su oposición frontal a la privatización de la gestión
de seis hospitales y 27 centros de atención primaria puesta en
marcha por las autoridades el Ejecutivo autonómico.
Hace 15 días, la Asamblea de Madrid (Parlamento regional) dio luz
verde a una controvertida norma que permitirá el traspaso a manos
privadas de esas clínicas y del 10 por ciento de los centros de
salud de esta comunidad, administrada por el derechista Partido
Popular (PP).
Gracias a la mayoría absoluta del PP (al frente también del
Gobierno de España), el parlamento autonómico aprobó la conocida
como Ley de Acompañamiento de los Presupuestos para 2013, que
incluyó, además, el cobro de un euro por receta médica a partir de
este mes.
Ambas asociaciones se reunirán la próxima semana para determinar
la fecha del paro, fijado tentativamente para finales del corriente
mes o primeros días del próximo, y la duración del mismo, que podría
ser por tiempo indefinido.
El objetivo es paralizar de forma absoluta la sanidad, toda vez
que las seis jornadas de receso laboral total y la huelga de cinco
semanas de los médicos especialistas, realizadas durante los dos
últimos meses de 2012, no lograron detener los planes del Ejecutivo
madrileño.
La movilización de ambas organizaciones cobra relevancia teniendo
en cuenta que las formaciones profesionales siempre han sido las más
reticentes a paralizar sus labores.
Recordaron que Amyts y Satse, con amplia representación en la
mesa sectorial de Sanidad, han colaborado históricamente en otras
ocasiones para alcanzar entre ellos una mayoría frente a los
sindicatos de clase.
Sin embargo, ahora hicieron un llamamiento al resto de
organizaciones sindicales para que se sumen a la convocatoria
"haciendo patente la unidad de los profesionales sanitarios en el
rechazo" a la puesta en marcha de las privatizaciones.
Miles de personas colmaron el pasado lunes el centro de esta
capital para mostrar su repudio a lo que consideran el
desmantelamiento de una salud universal, gratuita y de calidad.
Bajo el lema La sanidad no se vende, se defiende, la marcha fue
convocada por la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid
(AFEM) y la Plataforma Asamblearia de Trabajadores y Usuarios por la
Salud.
La primera gran manifestación de la ya bautizada como Marea
Blanca, en alusión a las batas de los doctores, tuvo lugar el 18 de
noviembre, cuando decenas de miles de trabajadores y usuarios
confluyeron en la emblemática Puerta del Sol.
Además de estas movilizaciones y de las cinco semanas de paros de
la AFEM, los 75 mil trabajadores de la sanidad pública madrileña
llevaron a cabo seis jornadas de huelga total en el sector.