WASHINGTON, 9 de enero.— El incremento del uso de aviones no
tripulados o drones por parte de Estados Unidos desató una carrera
de armamentos a nivel global y constituye ahora un peligro para ese
país, señala hoy un informe oficial.
La Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO, por sus siglas en
inglés), entidad subordinada al Congreso norteamericano, señaló en
un estudio que los drones pueden caer en manos de organizaciones y
países enemigos de Washington.
El reporte, que cita a expertos militares en el tema, señala que
más de 75 naciones adquirieron hasta ahora estas aeronaves, cifra
casi el doble a las 40 que poseían en el 2005.
PL reporta que los drones estadounidenses están equipados con
sensores de alta tecnología, conectados a una red global que permite
monitorear sus videos desde puntos remotos en el planeta, mientras
otros están armados con misiles destinados a eliminar a supuestos
líderes terroristas desde distancias relativamente grandes, de
acuerdo con el estudio.
El informe de la GAO reconoce que países extranjeros utilizan los
drones para espiar las actividades militares de Estados Unidos en
ultramar, porque incluso las tecnologías menos sofisticadas en
aparatos como estos pueden ayudar a obtener información de
inteligencia táctica sobre el campo de batalla. Estos artefactos
también pueden ser equipados con armas químicas o biológicas.
Un informe oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos reconoció
recientemente que los drones causan accidentes y dificultan el
tráfico en aeropuertos civiles de los territorios donde operan.
El empleo de esas naves en tareas de asesinatos selectivos y
otras misiones por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)
y las fuerzas armadas norteamericanas provocó fuertes protestas en
los últimos años.