Un
acto de homenaje al revolucionario cubano Julio Antonio Mella se
celebró hoy en la capital mexicana, donde fuera asesinado hace 84
años.
La ceremonia, llevada a cabo en el Jardín San Carlos, en la
delegación Cuauhtémoc, fue convocada por la embajada de la isla, el
Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba y el gobierno de esa
localidad.
Mexicanos, cubanos residentes e integrantes de la sede
diplomática del país caribeño se concentraron en esa explanada,
donde se encuentra un busto de Mella, así como otro del Che Guevara.
Presidieron la actividad el embajador Dagoberto Rodríguez; Jesús
Escamilla, dirigente de la agrupación de amistad; Verónica Olvera,
representante de la delegación, y Vivian López, titular de la
asociación de cubanos residentes, entre otros.
En la conclusión de la conmemoración, Héctor Fraginal, consejero
político de la embajada cubana, recordó diversos pasajes de la
fructífera vida de Mella, quien fuera baleado por sicarios del
entonces mandatario de la isla, Gerardo Machado.
Destacó la presencia en el acto de muchos jóvenes, expresión de
que el líder caído devino un símbolo imperecedero.
Significó que el mejor homenaje a quien en el último momento de
su existencia expresó: ¡Muero por la Revolución!, es continuar su
lucha por la redención de los oprimidos y por un mundo mejor.
Usaron igualmente de la palabra Hanoi Sánchez, secretario general
de la Federación Mundial de la Juventud Democrática, y Alín Pérez,
del Movimiento Mexicano de Solidaridad.
A continuación, los presentes depositaron ofrendas florales ante
el busto de quien fuera dirigente de la Liga antimperialista, así
como fundador del Partido Comunista y de la Federación Estudiantil
Universitaria de Cuba, entre otros relevantes méritos
revolucionarios.
Anteriormente a la ceremonia central, también se depositaron
flores en la tarja que se encuentra en la calle Abraham González,
casi esquina a Morelos, donde Mella fue asesinado. Allí pronunció
unas palabras Waldo Leyva, consejero cultural cubano.