A raíz de la publicación, expertos del Departamento
Materno-Infantil del Ministerio de Salud Pública nos sugirieron la
divulgación de criterios científicos en boga que han ido ganando
terreno en muchos países, aunque no son compartidos aún por todos
los neonatólogos, pediatras y otros especialistas vinculados con la
atención a los recién nacidos.
¿A qué se refieren esos "criterios científicos en boga"? Se trata
de investigaciones llevadas a cabo en países desarrollados en los
que se realizaron campañas divulgativas a fin de promover la
posición bocarriba para acostar a dormir a los bebés, recomendada
desde 1992 por la Academia Americana de Pediatría y ratificada dos
años después por el Instituto Nacional de Salud de los Estados
Unidos.
En los países que lograron que sus bebés cambiaran de bocabajo a
bocarriba la posición de dormir, según reportes, disminuyó la
incidencia del síndrome de muerte súbita en más de un 50 %.
Atendiendo a la solicitud formulada por los especialistas del
Departamento Materno-Infantil, varias semanas después, en la sección
Consulta Médica (15 de octubre), publicamos una entrevista
con la doctora Elena García García, especialista de segundo grado en
Pediatría, Investigador Agregado, Profesora Auxiliar y Máster en
Educación Médica Superior, titulada "Bebé bocarriba para dormir", en
la que señala que en Cuba "esta práctica se viene introduciendo
paulatinamente. Hay que tener en cuenta —dijo— que durante muchos
años se preconizó la posición bocabajo, y como se comprende no es
fácil cambiar la mentalidad de las familias, sobre todo de nuestras
queridas abuelas".
Puestos en conocimiento de este cambio en "proceso de transición"
en muchos países, varios lectores recabaron a Granma una
mayor información sobre "qué conducta adoptar" de acuerdo con
nuestras autoridades de salud: ¿los bebés deben dormir bocarriba
o bocabajo?
Trasladamos la inquietud al doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe
del Departamento Materno-Infantil del Ministerio de Salud Pública,
Profesor Auxiliar de Pediatría y Máster en Atención Integral al
Niño, y aquí están sus criterios:
"Recomendamos que los bebés en buen estado de salud deben dormir
con su cabeza en posición bocarriba (totalmente sobre sus espaldas),
ya que previene el riesgo de muerte súbita. Se debe evitar que el
niño duerma bocabajo dado que la probabilidad de padecer una muerte
súbita es superior que en cualquier otra postura, pues sus vías
respiratorias se pueden tapar, disminuyendo el oxígeno y causando
asfixia. El riesgo de la posición bocabajo es muchísimo mayor en
bebés prematuros respecto a niños nacidos a término.
"En cuanto a la posición de lado, los estudios evidencian también
que disminuye el riesgo de muerte súbita en comparación con la
postura bocabajo. Sin embargo, el riesgo es aún el doble que si se
colocara al bebé durante el sueño bocarriba, ya que la posición es
inestable. En todo caso, si se pone al lactante de lado, se debe
elevar hacia adelante el brazo inferior (el que queda pegado al
colchón) para que sirva de tope y evite que el bebé termine por
girarse de forma natural y se coloque en posición bocabajo.
"La colocación bocarriba y con el bastidor inclinado con la
cabeza más alta que el resto durante el sueño debe ser considerada
en bebés con reflujo gastroesofágico. No hay evidencias de un
aumento de aspiraciones o de vómitos a partir de la recomendación de
que los bebés deben dormir bocarriba.
"El bebé puede permanecer bocabajo, pero solo si está despierto y
siempre bajo la estrecha supervisión de sus padres, lo cual estimula
su desarrollo y ayuda a prevenir deformidades craneales
transitorias".