El embarazo ectópico, "el gran simulador de la Ginecobstetricia",
en la última década ha arrebatado la vida a decenas de mujeres,
"muertes que es posible evitar, o al menos disminuir, con mayor
saber y responsabilidad de la mujer con su propia salud y, también,
por la competencia de nuestros especialistas", destacó ayer en La
Habana el profesor Evelio Cabezas Cruz, jefe del Grupo de Asesores
en Obstetricia y Ginecología del Ministerio de Salud Pública.
El científico reconoció que en ocasiones resulta "muy difícil"
este diagnóstico, por lo que siempre se debe pensar en un embarazo
ectópico en toda mujer en edad fértil que muestre un "atraso" en su
menstruación, acompañado o no de algún síntoma.
"Cuando tiene un retraso de la regla no debe quedarse tranquila
en su casa, sino acudir de inmediato al médico para establecer la
verdadera causa de la falta de menstruación", subrayó.
En ocasiones el ectópico, así llamados los embarazos que se
implantan fuera del útero o matriz (en las trompas de Falopio,
cuello uterino y cavidad abdominal, fundamentalmente), se presenta
sin que se manifiesten síntomas, y al "romperse" transcurridas
algunas semanas, ocurre un sangrado en el interior del abdomen que
puede llevar a la muerte por hemorragia.
Cuando presenta algún síntoma suelen ser dolores en la parte baja
abdominal, que tienen tendencia a irradiarse al hombro, y
sangramiento vaginal.
El profesor Cabezas, presidente de la Sociedad Cubana de
Obstetricia y Ginecología, se refirió a factores de riesgo para el
padecimiento de un ectópico, y citó entre ellos las inflamaciones
pélvicas, que representan a escala mundial la primera causa de este
trastorno. También operaciones realizadas en las trompas de Falopio,
embarazos ectópicos anteriores, gestaciones logradas por técnicas de
reproducción asistida, y en mujeres fumadoras.
No obstante, subrayó el especialista, incluso en presencia de una
mujer supuestamente "sana", la sospecha de la presencia de un
embarazo ectópico debe estar presente durante los exámenes clínicos.
Como parte de la protección de su salud, se considera de gran
valor que las mujeres adopten la costumbre de llevar un control
estricto sobre la fecha de su menstruación.