Nuevos grados de tirantez cobró hoy la situación en Cachemira
cuando la India acusó a Pakistán de cruzar la frontera y de matar a
dos de sus soldados, uno de los cuales habría sido mutilado, y de
herir a otro.
El Ejército indio apuntó en un comunicado que en el distrito de
Punch se produjo un tiroteo de media hora luego de descubrir una de
sus patrullas que tropas pakistaníes habían traspasado la Línea de
Control (LoC) que divide la región, una de las más militarizadas del
planeta.
"La intrusión comporta una escalada significativa de las
violaciones e intentos de infiltración apoyados por el ejército
pakistaní", declaró un portavoz de las Fuerzas Armadas de la India,
el coronel Rajesh K. Kalia.
En Islamabad, entretanto, un vocero del Ejército, el coronel Abid
Alí Askari, desmintió el incidente y acusó a la India de "hacer
propaganda" con el propósito de "desviar la atención sobre el ataque
que sus tropas lanzaron el pasado domingo", durante el cual murió un
Ranger pakistaní y otro resultó herido.
Poseedores de armas nucleares desde fines de los años 90 del
pasado siglo, la India y Pakistán han librado tres guerras desde su
independencia en 1947, cuando el imperio británico, en retirada del
subcontinente, les legó una caprichosa frontera cuestionada desde
entonces por las dos naciones, sobre todo el segmento cachemir.
En la LoC está vigente un acuerdo de cese el fuego desde el 2003,
pero en la zona se producen frecuentes incidentes que los bandos se
achacan uno al otro. A inicios del 2011, ambas naciones retomaron un
proceso de diálogo que había sido interrumpido en noviembre del
2008, cuando un comando del grupo radical islámico Lashkar-e-Taiba
atacó varios objetivos civiles en la ciudad india de Mumbai, con un
saldo de 166 muertos y varios cientos de heridos.
En ese camino, han zanjado viejas rivalidades y firmaron varios
acuerdos comerciales y de entendimiento, incluido un tratado de
flexibilización del régimen de visados.