Naipyidó
— El Ejército de Myanmar bombardeó hoy posiciones de la insurgencia
asentada en el norteño estado de Kachin, a pesar de la demanda de
Naciones Unidas de cesar las hostilidades e intentar alcanzar la
paz.
Como parte de la ofensiva militar iniciada el 28 de diciembre
último en Kachin, los militares lanzaron nuevamente decenas de
bombas de artillería de 105 milímetros esta mañana, afirmó el vocero
del Ejército de Independencia Kachin, Lan Nan, al diario Irrawaddy.
Según la nota, los sitios atacados se encuentran en Lajayang, una
aldea ubicada a 10 kilómetros de Laiza, en la frontera con China y
donde tiene su cuartel general la guerrilla kachin.
El grupo rebelde Frente Democrático de Todos los Estudiantes de
Myanmar especificó que dos cazas y tres helicópteros de combate
atacaron el lugar durante al menos media hora y destruyeron varias
casas.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó su
preocupación por el recrudecimiento del conflicto en Myanmar e instó
a las autoridades a desistir de cualquier acción que pueda poner en
peligro la vida de los civiles.
Los enfrentamientos ya causaron el desplazamiento de pobladores
necesitados de ayuda humanitaria, aseveró Ban Ki-moon, quien reclamó
un acceso al área para suministrar asistencia a las comunidades
afectadas.
En 2010, el Ejército de Independencia Kachin, formado por unos
ocho mil combatientes, y el gobierno de Myanmar rompieron el alto al
fuego firmado en 1994, ante la negativa de la insurgencia de
convertirse en un fuerza militar fronteriza bajo el mando
administrativo.
La tensión se incrementó y en junio de 2012 el Ejército
intensificó los ataques contra los rebeldes, lo cual propició el
desplazamiento de unas 100 mil personas y una cantidad no precisada
de muertos.