MADRID,
7 de enero.— Miles de personas regresaron hoy a las calles de Madrid
para protestar contra la privatización de la gestión de seis
hospitales públicos y 27 centros de salud, en una "marea blanca" que
avanzó desde la plaza de Neptuno en dirección a la Puerta del Sol.
Encabezó la manifestación una gran pancarta con el lema "La
sanidad no se vende, se defiende", mientras los sanitarios,
ataviados en su mayoría con sus batas blancas, entonaron cánticos
como "Ignacio, paciencia, nos vemos en urgencias", en alusión al
presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, informó EFE.
Los manifestantes también corearon frases como "Todos los
sanitarios tenemos un deseo: que para la privada no haya dinero", y
otras como "Sanidad, te quiero en el mundo entero".
Una vez en la Puerta del Sol, los convocantes guardaron un minuto
de silencio "en señal de luto por la muerte de la sanidad pública" y
leyeron un manifiesto en defensa de una atención médica universal,
gratuita y de calidad.
La primera marcha de la "marea blanca" en el 2013 fue convocada
por la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid y la
Plataforma Asamblearia de Trabajadores y Usuarios por la Salud, y
también participó la plataforma de trabajadores y usuarios de los
centros de salud.
El pasado 27 de diciembre, la Asamblea de Madrid aprobó la
polémica ley que cede seis hospitales y 27 centros de salud de la
red sanitaria a empresas privadas, una medida que debe ahorrar
—según cálculos oficiales— unos 200 millones de euros al año. Sin
embargo, en esa misma sesión, el gobierno comunitario se dio el
visto bueno para reducciones fiscales al negocio del juego por valor
de 1 800 millones de euros.
En las calles capitalinas, esta falta de racionalidad política no
ha pasado inadvertida.