PARÍS, 7
enero.— La expulsión de una anciana de 94 años de un asilo francés
por falta de pago causó hoy el rechazo de diversos sectores, lo cual
obligó a las autoridades del departamento de Hauts-de-Seine a abrir
una investigación.
Este fin de semana la dirección de la casa de retiro de Chaville
decidió evacuar de esa instalación a la nonagenaria, con todas sus
pertenencias, y dejarla en un hospital de urgencias del sector.
"Una acción como esta es inadmisible y jurídicamente
indefendible", declaró Jo "lle Le Gall, dirigente de la Federación
Nacional de Asociaciones de Personas Ancianas y sus Familias.
Laurent Boughaba, gerente del grupo propietario de la casa de
retiro, admitió que la expulsión había sido "torpe", pero argumentó
que la inquilina tenía más de un año de atrasos en los pagos.
La prefectura de Haut-de-Seine, donde se encuentra el
establecimiento, pidió a la Agencia Regional de la Salud realizar
una investigación del caso.
Para la ministra encargada de las personas de la tercera edad,
Michéle Delaunay, la expulsión de la nonagenaria "constituye una
violación del derecho y la dignidad humana".
La titular recordó el hecho de que la decisión se tomara contra
una persona vulnerable y en plena tregua invernal, cuando están
suspendidos los desalojos por las bajas temperaturas.