La acertada decisión de Producciones Colibrí al recoger en un
fonograma parte de la obra creativa de Alfredo Diez Nieto, uno de
los más notables compositores cubanos del siglo XX y lo que va del
XXI, quedó probada, una vez más, por la excelente interpretación que
de alguno de sus títulos asumió el Trío Concertante el fin de semana
en el concierto-presentación del álbum.
Capricho Cubano, nombre del material en cuestión, compuesto
por un doble disco y un CD-ROM, se convirtió desde su gestación
misma en una joya de la discografía nacional por los valores
musicales y patrimoniales que recoge.
Pedro de la Hoz, autor de las notas discográficas de
Capricho..., resaltó en sus palabras la valía de la obra de Diez
Nieto, en particular de las recogidas en la placa, al articular las
más auténticas expresiones de cubanía con la herencia musical
occidental, vínculo que nos llegara de la mano de notables figuras
como Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla.
Loas a la labor creativa de Diez Nieto, quien al filo de los 95
años mantiene un ritmo de trabajo asombroso de especial lucidez y
notable sensibilidad.
Inmerso en nuevos proyectos, el notable autor confirmó a
Granma la conclusión, al cierre del 2012, de una Sinfonía y un
Concierto para Violín, este último concebido especialmente para
Evelio Tieles, y adelantó que compone un nuevo Trío que espera
concluir antes del término del año que recién comienza.
El concierto del sábado tuvo por escenario al Oratorio San Felipe
Neri, en el Centro Histórico de La Habana, donde por primera vez se
escuchó en vivo lo registrado en Capricho Cubano de la mano
de algunos de sus protagonistas.
Los jóvenes integrantes del Trío Concertante, formado por la
clarinetista Dianelys Castillo, el violinista Fernando Muñoz y el
talentoso pianista Leonardo Gell, interpretaron una exquisita
selección que abrió con el solo de piano titulado Toque,
seguido por Capricho No. 3, para clarinete y piano, y Trío
No. 3.
Para sorpresa de los asistentes los músicos asumieron, fuera del
programa, la partitura del Trío No. 4, también de Diez Nieto,
que, aunque estrenado en el 2010, no está incluido en Capricho...
Le siguieron Tarde de La Habana, de José María Vitier, en
la que contaron con la participación del percusionista y pianista
Ahmed Alon, estudiante del Conservatorio Manuel Saumell; y La
muerte del ángel, del argentino Astor Piazzola, con el cellista
Alejandro Martínez como invitado.
Capricho Cubano es ya un material de referencia, que ubica a
su creador, Alfredo Diez Nieto, en una nueva dimensión que le hace
justicia no solo en Cuba, sino en un contexto geográfico mucho más
amplio.
Las palmas para Producciones Colibrí, que celebra su primera
década de existencia, por la adelantada visión de registrar un
fonograma de este tipo y con características tan especiales.
El material está formado por un tríptico que recoge en dos CD
varias piezas consagradas solo al piano y otras que corrieron a la
cuenta del Trío Concertante y la participación especial del
experimentado violinista Evelio Tieles.
Contiene además un CD-ROM que recoge partituras que pueden ser
impresas, entrevistas a Diez Nieto, catálogo de todas sus obras y
una galería de imágenes.
Es válido recordar que Capricho Cubano le valió a su autor
los premios al Compositor del Año y de Honor por la obra de toda la
vida en la pasada edición de la Feria Internacional Cubadisco 2012.
El mismo certamen nominó al fonograma en las categorías Música de
Concierto y Multimedia.