DOS
RÍOS, Granma.— Escoltados por el obelisco que rinde homenaje a José
Martí y señala el lugar de su caída en combate, vecinos de esta
comunidad histórica realizaron anoche la Asamblea Piloto Nacional
que marcó el inicio en los barrios cubanos de las etapas previas al
VIII Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución.
Simultáneamente con el escogido CDR número ocho —vanguardia
nacional—, de la zona 19 de Jiguaní, uno en cada municipio del país
inauguró el proceso asambleario, el cual prevé que en todas las
cuadras se discutan críticamente las formas de fortalecer el
funcionamiento de la organización, queden elegidos los ejecutivos de
base con apego a una nueva estructura, y sean propuestos los
precandidatos al magno cónclave de septiembre venidero.
Señalado como uno de los temas medulares para el debate popular,
los pobladores de Dos Ríos expusieron con énfasis la necesidad de
practicar formas creadoras de motivar y atraer a los jóvenes, a fin
de que su participación en la vida del CDR sea mucho más activa, e
insistieron en el papel clave de la familia para lograrlo.
También propusieron ajustar con eficacia la organización de la
guardia nocturna a las características de cada comunidad, aunque
precisaron que tal acción era solo una vía de sostener la vigilancia
revolucionaria, mucho más amplia en su significado, pues también
implica enfrentar a toda hora cualquier acto delictivo, ilegal o de
corrupción.
Carlos Rafael Miranda, coordinador nacional de los CDR, subrayó
la intención de realizar un Congreso en el cual la participación
popular se evidencie en opiniones libres de formalismos, con
enfoques críticos que ayuden a perfeccionar la labor de la
organización, y consigan un fortalecimiento en la elección de
dirigentes con probado liderazgo revolucionario dentro del barrio.