La
República Popular China inició la construcción de la central nuclear
más grande del mundo tras ser suspendido el proyecto debido a la
crisis en la planta nuclear japonesa de Fukushima en 2011.
La construcción de la planta nuclear Bahía Shidao en la costa de
la provincia de Shandong (este) se reanudó el pasado 21 de
diciembre, según el informe publicado por la agencia china de
noticias, Xinhua.
Esta planta, con una inversión inicial de 480 millones de
dólares, es "el primer proyecto comercializado con éxito en el mundo
de la tecnología nuclear de cuarta generación", agrega la nota.
Se espera que la planta Bahía Shidao suministre electricidad al
país asiático a finales de 2017: la última fase tendrá la capacidad
de generar 6.600 megavatios.
En octubre de 2012, las autoridades chinas anunciaron sus planes
revisados para el sector nuclear y afirmaron que comenzarían la
construcción de otros 12 reactores, pero a un ritmo más lento que
antes de la catástrofe de Fukushima.
El 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9,0 en la escala
de Richter y un posterior tsunami provocaron importantes daños en
seis reactores de la planta de Fukushima, que contaminó de
radioactividad el aire, el agua y el suelo de la región nororiental
de Japón.