CANBERRA.—
Cientos de australianos que enfermaron después de beber leche de
soja con niveles peligrosamente altos de yodo se unieron en una
demanda colectiva contra el distribuidor y el fabricante japonés del
producto.
Alrededor de 600 personas se enfermaron luego de consumir leche
Bonsoy, muchos de ellos con problemas de tiroides hasta que el
producto fue retirado de la venta a fines de 2009.
La firma de abogados Maurice Blackburn incluyó en la acusación a
dos entidades japonesas que fabrican y exportan Bonsoy, Marusan-ai
Co Ltd y Muso Co Ltd, además de la distribuidora australiana Spiral
Foods.
Las tres empresas tenían resultados de pruebas realizadas a
mediados de 2006, que mostraban que el producto contenía niveles
extremadamente altos de yodo, pero no hicieron nada, señaló Maurice
Blackburn en una declaración que también advirtió la violación de
leyes de protección al consumidor en Australia y Japón.
Las preocupaciones de los consumidores acerca de la presencia de
yodo también fueron desoídas en varias ocasiones, agregó.