Grandes
aniversarios patrióticos, redondos, como suele llamárseles a
aquellas efemérides que marcan décadas y, por extensión, a las que
son lustros, múltiplos de cinco, conmemoraremos en el año recién
nacido, 2013.
El primero, por su mayor antigüedad e impar trascendencia, el 28
de enero, día en que en el año 1853 nació nuestro Héroe Nacional, el
Apóstol José Martí, 160 años atrás.
El segundo, a 145 años del glorioso Grito del 10 de Octubre de
1868, día primigenio en que el Padre de la Patria, Carlos Manuel de
Céspedes, dio inicio a la primera guerra de independencia de los
cubanos contra la opresión colonial y la esclavitud del negro.
El
tercero, ateniéndonos al mismo orden, el 15 de marzo de 1878, día de
la Protesta de Baraguá, viril rechazo a la rendición, protagonizada
en la manigua redentora por el más glorioso de nuestros
combatientes, el Titán de Bronce, Antonio Maceo Grajales, hace 135
años.
El cuarto, por la fecha en que acaeció y el único doloroso de los
referidos, el 27 de noviembre de 1893, la muerte de la Madre de la
Patria, Mariana Grajales de Maceo, en el duro exilio, a 120 años de
ocurrido.
El quinto de los aniversarios a conmemorar especialmente, que
recoge los ideales, el ejemplo, la audacia y el heroísmo de las más
excelsas figuras de la Patria antes mencionadas, el heroico Asalto
al Cuartel Moncada, encabezado por Fidel, el 26 de Julio de 1953,
cumple seis décadas.
E
iniciamos el Año 55 de la Revolución.
Del Apóstol, ¿quién más ferviente discípulo que aquel que con su
conducción de la heroica acción en el Año de su Centenario, levantó
a su pueblo al combate hasta lograr que el pensamiento martiano
rigiera los destinos de la Patria? Fidel expresó, justamente en el
150 Aniversario de su nacimiento:
"Los que reanudamos el 26 de Julio de 1953 la lucha por la
independencia, iniciada el 10 de Octubre de 1868, justamente cuando
se cumplían cien años del natalicio de Martí, de él habíamos
recibido, por encima de todo, los principios éticos sin los cuales
no puede siquiera concebirse una revolución. De él recibimos
igualmente su inspirador patriotismo y un concepto tan alto del
honor y de la dignidad humana como nadie en el mundo podría habernos
enseñado".
¿Quién más penetrante pensador que José Martí para justipreciar
el significado del Grito de la Demajagua y su defensa en Baraguá en
los diez años de desigual pelea por la libertad?
En carta a Antonio Maceo, en 1893 Martí le expresa:
"Precisamente tengo ahora ante los ojos La Protesta de Baraguá,
que es de lo más glorioso de nuestra historia".
Tiene en cuenta el otro hecho acaecido casi diez años antes, el
Grito de la Demajagua, iniciado por Carlos Manuel de Céspedes, de
quien afirma en un artículo publicado por el aniversario del 10 de
Octubre:
"Y no fue más grande cuando proclamó a su patria libre, sino
cuando reunió a sus siervos y los llamó a sus brazos como hermanos".
La Protesta de Baraguá no es solo una gloriosa fecha de historia
patria, sino una conducta permanente de nuestro pueblo, como precisó
el Comandante en Jefe:
"Y si después de un Zanjón hubo una vez Baraguá, digo que el
futuro de nuestra patria será un eterno Baraguá".
"Y aquí, en este 137 aniversario ante la estatua de José Martí
decidimos y juramos que siempre seremos leales e invencibles
seguidores de Martí, que siempre seremos leales e invencibles
seguidores de Maceo y con él decimos hoy que quien intente
apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre
si no perece en la contienda".
Y es nuevamente José Martí quien con más conmovedora ternura,
justicia histórica y dolor de hijo, nos muestra a la inmensa
Mariana, ejemplo universal de madre forjadora de héroes, abnegación
singular y amor sin límites a la Patria.
En enero de 1894, Martí en el periódico Patria escribe una
vez más sobre ella:
"¿Qué, sino la unidad del alma cubana, hecha en la guerra,
explica la ternura unánime y respetuosa, y los acentos de indudable
emoción y gratitud, con que cuantos tienen plumas y corazón han dado
cuenta de la muerte de Mariana Grajales, la madre de nuestros Maceo?
¿Qué había en esa mujer, qué epopeya y misterio había en esa humilde
mujer, qué santidad y unción en su seno de madre, qué decoro y
grandeza hubo en su sentida vida, que cuando se escribe de ella es
como de la raíz del alma, con suavidad de hijo, y como de entrañable
afecto? Así queda en la historia. Sonriendo al acabar la vida,
rodeada de los varones que pelearon por su país, criando a sus hijos
para que pelearan.
Patria en la corona que deja en la tumba de Mariana Grajales
pone una palabra: —"¡Madre!".
Y en este 2013, conmemoraremos además importantes acontecimientos
a la luz de los aniversarios 55. Entre ellos, la creación en marzo
del Segundo Frente Oriental Frank País y del Tercer Frente Oriental
Mario Muñoz Monroy, al mando de los Comandantes Raúl Castro Ruz y
Juan Almeida Bosque, respectivamente, en junio, la contraofensiva
del Ejército Rebelde contra las tropas de la tiranía de Batista,
tras la cual la victoria revolucionaria era ya irreversible. Serán
55 también en agosto la invasión desde Oriente a Occidente de los
Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, cada uno al
frente de sus columnas, así como de numerosas acciones y batallas
que hicieron posible la victoria del Primero de Enero de 1959.
Las palabras finales del General de Ejército Raúl Castro en la
reciente clausura del X Periodo de la Asamblea Nacional del Poder
Popular son tan breves como definitivas para rendir homenaje a estas
efemérides:
"Finalmente, compañeras y compañeros, nos separan pocos días del
inicio del año 55 de la Revolución, en el que conmemoraremos el 60
aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de
Céspedes. Con la misma decisión y firmeza de la Generación del
Centenario, enfrentemos los retos del futuro, pues como dijera
Fidel, si aquel día éramos un puñado de hombres, hoy somos un pueblo
entero conquistando el porvenir".