OTTAWA.—La
líder indígena canadiense Theresa Spence entró en el vigésimo cuarto
día de huelga de hambre contra una ley gubernamental que
supuestamente vulnera los derechos de los pueblos originarios y
perjudica al medio ambiente.
Conocida como la Ley C-45 y aprobada en diciembre por el gobierno
del primer ministro Stephen Harper, da luz verde a las corporaciones
para la explotación de recursos naturales en tierras ancestrales de
los indígenas canadienses.
Spence, jefa de la tribu Attawapiskat, pidió a todos los
integrantes de las comunidades nativas que unan fuerzas frente a las
medidas adoptadas porque violan los derechos de su pueblo.
Hace más de tres semanas la activista acampó en una isla ubicada
en el río Ottawa, frente al edificio del Parlamento.
Según un reporte difundido en la página digital del diario
National Post, los líderes de las Primeras Naciones (como se
autodenominan los indígenas canadienses) se reúnen para reelaborar
las demandas de Spence, con la esperanza de acercarse a una
resolución al conflicto.
Diversas manifestaciones se realizaron la víspera en varias
regiones del país como la efectuada en la oriental provincia de
Quebec, donde indígenas de la etnia Mi'gmaq bloquearon el paso a los
trenes.
Mientras, en la occidental Columbia Británica, la Unión de Jefes
Indígenas anunció que organiza una protesta el próximo fin de semana
en un cruce fronterizo.
También otros grupos originarios mantienen bloqueos de carreteras
en la provincia de Ontario.