Reducir
al mínimo posible los índices de pobreza, la distancia entre ricos y
pobres y bajar los niveles de violencia, son grandes prioridades
para México, destacan hoy medios de prensa.
El reclamo fue hecho por el titular de la Confederación Patronal
(Coparmex), Alberto Espinosa, quien además dijo confiar en el apego
a los derechos para resolver todos los conflictos laborales
pendientes.
Espinosa destacó la validez de la conciliación para preservar la
paz y el equilibrio social, al hablar durante la entrega del pliego
de demandas por parte de representantes de trabajadores y
empleadores en la Secretaría del Trabajo.
El sitio digital El Economista.mx destacó días atrás que uno de
cada dos mexicanos tiene algún grado de pobreza y argumentó como
causas, entre muchas, las dificultades para acceder al mercado
laboral, sobre todo las mujeres, por bajos niveles de escolaridad y
con ello nulas posibilidades de competitividad.
Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)
propuso incluir en su catálogo 14 indicadores para medir pobreza,
como el porcentaje de los habitantes vulnerables por carencias
sociales y por ingresos.
Hay coincidencia aquí de que el presidente Enrique Peña Nieto
recibe en su mandato una burocracia en ascenso, creciente desempleo,
mercado laboral inclinado a la informalidad, aumento en la pobreza
extrema y una promesa de seguridad incumplida.
Los estados de Baja California y Nuevo León en el Índice de
Tendencia Laboral de la Pobreza a nivel de Unión creció un ciento
por ciento desde 2005 al segundo trimestre de 2012 por falta de
políticas públicas en el sexenio del exmandatario Felipe Calderón
(2006-2012).
A este período gubernamental se le atribuye también más de 60 mil
muertos en la lucha desatada contra el narcotráfico.