El también Primer Presidente del Comité de Defensa Nacional y
Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea, pidió "redoblar
los esfuerzos por relajar las tensiones" entre ambas naciones
asiáticas y señaló que "la confrontación solo conduce a la guerra".
En su mensaje, transmitido este miércoles por medios de prensa
estatales como la agencia KCNA, el líder coreano rechazó "la
dominación, injerencia, agresión y maniobras de guerra de las
fuerzas foráneas" e instó a sus coterráneos a "no tolerar jamás
ningún acto que impida la reintegración" de la península.
Kim Jong Un señaló, además, que "la intervención y la agresión
militar de los imperialistas a los estados soberanos amenazan
seriamente la paz y seguridad de la humanidad", y en particular, en
la región de Asia Pacífico, sobre la que se cierne "una tensión
permanente".
Opinó, asimismo, que "se hace cada vez más fuerte el deseo de la
humanidad de vivir de manera independiente, en oposición a todo tipo
de dominaciones y subyugaciones", al apuntar que la RPDC continuará
ampliando sus relaciones de cooperación y amistad con aquellos
estados que respetan su soberanía.
El conflicto entre la RPDC y Sudcorea data de la guerra de 1950,
que culminó en 1953 con un armisticio que nunca fue sustituido por
un tratado de paz definitivo.