El
presidente del Partido Popular Democrático de Puerto Rico (PPD),
Alejandro García Padilla, asumió el miércoles como el décimo
gobernador de este Estado Libre Asociado de Estados Unidos, en
sustitución del republicano Luis Fortuño, del Partido Nuevo
Progresista (PNP).
El nuevo gobernador prometió que en los próximos cuatro años los
puertorriqueños superarán los altos índices de desempleo, la deuda
pública y las "angustiantes" estadísticas de criminalidad.
"Es hora de intervenir, de actuar, de producir soluciones, de
ejercer el liderato en la definición de la mejor ruta a la que
aspira este pueblo", dijo Padilla, que con 41 años es el segundo
gobernador más joven de esta isla caribeña de 3,7 millones de
habitantes.
El líder del PPD juró ante miles de personas que se congregaron
en los alrededores del Capitolio, ubicado en el barrio histórico del
Viejo San Juan.
"De entrada, tenemos que ser honestos. Los problemas son muy,
muy, serios. No se pueden esconder. Ustedes los conocen mejor que
nadie porque los padecen. Lo importante, ahora, no es venir a
repetirles los problemas, es que nos ocupemos en superarlos", agregó
el político poco antes de iniciar un recorrido por las calles del
centro de la ciudad donde se vivió un clima de fiesta popular.
Con una licenciatura en Economía y Ciencias Políticas de la
Universidad de Puerto Rico, García Padilla se jacta de ser el único
gobernador electo en la isla en haber realizado todos sus estudios
en Puerto Rico, a diferencia de sus antecesores, egresados de
universidades en Estados Unidos.
El gobernador ha prometido que su prioridad no será el polémico
cambio de estatus de Puerto Rico, considerada como una colonia por
Estados Unidos, sino "enderezar la economía, buscar alternativas de
empleo" e impulsar políticas públicas que ayuden a los trabajadores
y la clase media.
De acuerdo a la agenda oficial, unos 9.000 invitados asistieron a
las ceremonias de toma de posesión, que comenzaron con su
juramentación.
Entre los invitados internacionales figuran el presidente de
República Dominicana, Danilo Medina, y una delegación del gobierno
de Estados Unidos.
García Padilla ganó sorpresivamente la gobernación de Puerto Rico
el pasado 6 de noviembre, el mismo día de las elecciones
presidenciales en Estados Unidos, con un 47,85% de los votos.
Menor de una familia con seis hijos, García Padilla está casado
desde 2001 con la contadora Wilma Pastrana, con quien tiene tres
hijos.
Uno de los primeros temas que deberá afrontar el nuevo gobernador
tiene que ver con la discusión en Washington del pronunciamiento de
los puertorriqueños en favor de la anexión a Estados Unidos, en una
consulta no vinculante realizada en noviembre.
Según dijo a la AFP Javier Colón Morera, catedrático de la
escuela de Ciencias Políticas en la Universidad de Puerto Rico, el
Congreso en Washington ignorará esa votación debido a la ambigüedad
de las dos preguntas formuladas en el referéndum.
Pese a ser ciudadanos estadounidenses desde 1917, bajo el actual
estatus los puertorriqueños no tienen derecho a votar en las
elecciones presidenciales de Estados Unidos mientras residan en su
isla, ni tienen derecho a representación en el Congreso, que aprueba
leyes que los afectan.
En las tres consultas anteriores sobre su estatus, realizadas en
1967, 1993 y 1998, los puertorriqueños habían rechazado incorporarse
como estado número 51 de Estados Unidos, prefiriendo mantener el de
Estado Libre Asociado, aprobado en 1952.
De acuerdo con el Artículo IV de la Constitución de Estados
Unidos, es el Congreso en Washington el que decide qué territorios
se incorporan a la Unión.
Los líderes anexionistas puertorriqueños consideran que es una
obligación del Congreso de Estados Unidos y del presidente Barack
Obama tomar en cuenta los resultados del plebiscito no vinculante.