La
Unión Africana (UA) reiteró hoy su posición de demandar un alto el
fuego en la República Centroafricana ante la creciente amenaza de
tomar el poder la coalición rebelde Seleka.
El organismo regional reclamó en un comunicado el cese inmediato
de los combates y la retirada de los grupos armados a sus posiciones
anteriores y llamó "al inicio urgente de conversaciones de paz".
La UA redobla esfuerzos para buscar una salida a la crisis que
azota a ese Estado miembro y apoya a la Comunidad Económica de
Estados de África Central (Ceeac) para poner fin a los
enfrentamientos y hallar una solución política, añade el texto.
El ente panafricano reaccionó luego de que la ONU condenó la
escalada insurgente, el gobierno de Banguí solicitó ayuda a Francia
y a Estados Unidos y partidarios del gobierno protestaron con
violencia frente a las embajadas de París y Washington.
Los irregulares de Seleka, que iniciaron la actual ofensiva el 10
de diciembre pasado por considerar que el presidente Francois Bozizé
no respetó acuerdos de paz de 2007 y 2011, exigieron en un
comunicado la rendición del Ejército y la entrega del poder.
Los incumplimientos denunciados por Seleka comprenden la
integración de rebeldes al Ejército, la liberación de prisioneros
políticos y el pago a milicianos sublevados que optaran por el
desarme.
Aunque ningún organismo ha reconocido o negado las afirmaciones
rebeldes, que dicen estar "a las puertas de la capital" y abstenerse
del golpe final para evitar derramamientos de sangre, la reacción
local y externa se produjo tras su comunicado.
Seleka se dirigió en su mensaje "a todos los hijos e hijas de
Centroáfrica, a todos los efectivos de las fuerzas de defensa y de
seguridad aún fieles al régimen de Francois Bozize" para exigir "la
entrega inmediata del poder".
Por medidas de seguridad y protección de las poblaciones civiles
-asegura el texto opositor- no consideramos necesario llevar a cabo
la batalla de Banguí, ya que el general Francois Bozizé perdió el
control del país.
Tomamos ciudades y enclaves militares mediante operaciones en los
últimos 15 días apoyados por pobladores rebelados y apenas
encontramos resistencia, añade el comunicado.
Entre esas posiciones bajo control insurgente figuran Bria,
ciudad central diamantífera, Bambari, aurífera en el centro sur, y
Kaga Bandoro, en el centro norte, todas estratégicas.
El mando rebelde desacreditó también en su mensaje difundido en
Banguí la incapacidad logística del Ejército, con pocos equipos,
desmotivado y mal organizado, para hacer frente a fuerzas cada vez
más fuertes.
La situación amenaza con complicarse también por la presencia en
el país desde días atrás de unos 300 soldados enviadas por Chad,
cuyo gobierno respondió en favor de Bozize en similares situaciones
anteriores.
Respecto a otras reacciones internacionales, este viernes la ONU
ordenó la evacuación de su personal no esencial, mientras Estados
Unidos anunció el cierre temporal de su embajada e hizo regresar a
todos sus diplomáticos.
Ni Washington ni París han respondido aún en ningún sentido a la
solicitud oficial de Bozizé ayer para que Estados Unidos apoye a su
gobierno frente al empuje rebelde.