WASHINGTON.—Miles
de cargadores en las costas este y sur de Estados Unidos confirmaron
que irán a la huelga dentro de dos días, si patronales marítimas
fallan en presentar mejores contratos sobre salarios, prestaciones y
horas laborables.
El gobernador republicano de Florida, Rick Scott, exhortó al
presidente Barack Obama a monitorear este asunto y subrayó que la
situación es muy delicada porque afecta a puertos responsables de un
40 por ciento de la carga nacional por contenedores.
De no lograrse un acuerdo sindical antes del sábado, cerrarían
parcialmente 14 grandes terminales desde Boston hasta Houston, con
14 mil 500 trabajadores en el paro bajo protesta y considerables
pérdidas para la economía.
La disputa principal comenzó en octubre y es entre la patronal
United States Maritime Alliance -que representa a operadores y
compañías portuarias- y el sindicato International Longshoremen's
Association.
Por los puertos implicados transitan cada año más de 100 millones
de toneladas de mercancías, una eventual detención del tráfico
comercial en esa franja afectará seriamente al entramado empresarial
norteamericano, alertó la analista Sheila Hewitt, del grupo
Transplace.
En 2002, una huelga similar de 10 días en la costa oeste costó a
la economía estadounidense mil millones de dólares diarios y se
necesitaron seis meses para que las instalaciones regresaran a la
normalidad debido al embotellamiento en hangares de contenedores.
Los artículos que se dejarían de transportar a partir de este
domingo van desde aparatos electrodomésticos, aparejos de cocina,
materiales de construcción, pero también frutas y alimentos varios,
entre otras materias primas.
Adicionalmente, una huelga de tales proporciones redundaría en
más desempleo en la región porque perderían sus objetivos de trabajo
cientos de camioneros, oficinistas, empresarios minoristas y el
resto del personal adyacente en la cadena corporativa.